Los militantes de Atomwaffen Division acuden a campos de entrenamiento paramilitar y, a diferencia de otras organizaciones supremacistas, no temen lucir indumentaria nazi ni practicar el saludo hitleriano. Ocultos en máscaras de calaveras, en los vídeos que cuelgan en la red es habitual verles quemar banderas y beber copiosamente “por los mártires”. A estos rituales, la Liga Antidifamación añade otro detalle que les aparta de los neonazis habituales: adoran a Charles Manson.