50 polacos reconocidos “justos entre las naciones”, personas que sin ser judías arriesgaron sus vidas para ayudar a judíos durante el Holocausto, escribieron una carta a los gobiernos y parlamentos de Israel y Polonia. En la misma dijeron oponerse a que se siembren divisiones entre polacos y judíos y pidieron un “futuro basado en la amistad, la solidaridad y la verdad”.