A mediados de febrero, las fuerzas progubernamentales sirias lanzaron una ofensiva para retomar las zonas rebeldes de Guta Oriental, provocando más de 1.700 muertos y enormes destrucciones materiales. Los habitantes, que habían huido de los combates por decenas de miles, empezaron a regresar al territorio donde este jueves el gobierno izó su bandera, anunciando su reconquista total.