El tema nuclear iraní es en parte algo separado, un escenario singular con su propia dinámica y sus reglas, que todos estos días constituyó tema de atracción, por la expectativa de cara al anuncio de Trump. Claro que se trata de la peor amenaza que puede haber, un verdadero peligro no sólo para Israel sino para Oriente Medio y el mundo en general. Pero no está desconectado de los otros tentáculos del régimen de los Ayatolas: el apoyo activo y fuerte a diferentes organizaciones terroristas y otros marcos, de acuerdo a sus intereses, para desestabilizar la región: Líbano, Siria, Yemen e Irak.