La selección argentina no vendrá este jueves a Israel y no jugará el sábado por la noche el planeado partido amistoso con el seleccionado israelí, el último que iban a disputar antes del Mundial. Así lo decidió la Asociación de Fútbol Argentino y de acuerdo a fuentes allegadas a la selección, el propio capitán Leo Messi insistió al respecto. Esto, claro, a menos que haya alguna sorpresa de último momento. Es una pena. Leo Messi se pierde una gran lección sobre lo importante de ver la realidad por sí mismo, en lugar de creer cualquier cosa que se dice por ahí. Es que en el marco de la campaña palestina contra Israel, seguramente oyó que Israel es un «Estado racista». Al no viajar, se pierde de conocer a los jugadores árabes israelíes en el seleccionado nacional y al propio capitán que no es judío. Qué distinto del esquema prejuicioso ¿verdad?