La Policía de Investigaciones de Chile, en conjunto con el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por su sigla en inglés), lograron desbaratar extensas redes de espionaje y conspiración nazi que operaban desde Santiago, Valparaíso y el sur de Chile, en plena Segunda Guerra Mundial. Así lo determinaron varios documentos que desclasificó la Policía Civil, tras 70 años del fin del mítico Departamento 50, que seguía la pista a los nazis.