La monja con más edad del mundo, que ayudó a salvar a niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial, ha fallecido a los 110 años, según ha confirmado la Arquidiócesis de Cracovia (Polonia) e informan medios locales. Nacida como Maria en Kielczew (1908), Cecylia Roszak se graduó en la Escuela Estatal de Comercio e Industrias de Poznan y tomó su hábito a los 21 años.