La Autoridad Arqueológica de Israel (AAI) presentó ayer miércoles en Jerusalén una máscara de piedra de hace 9.000 años, asociada al desarrollo de cultos religiosos. El anuncio del descubrimiento cerca del asentamiento judío de Pnei Hever, en Cisjordania, refuerza la teoría de los arqueólogos de haber dado con un centro de producción de máscaras del neolítico. La máscara fue descubierta por un transeúnte, según indicó la arqueóloga Ronit Lupu, de la unidad de Prevención de Robos de Antigüedades de la AAI.