Hechos ocurridos en Francia y Alemania, pero también el clima imperante en otros países europeos, se reflejan en el reciente Eurobarómetro: la mitad de los ciudadanos de la Unión Europea (UE) considera el odio a los judíos un problema en su país. Las manifestaciones más problemáticas son la negación del Holocausto y el antisemitismo en internet. “Soy consciente de la amenaza que el antisemitismo sigue representando. Mientras recordamos a los muertos también debemos centrarnos en los vivos”, afirmó la comisaria europea de Justicia, Vera Jurova, a fines de enero, al presentar los resultados de la encuesta en el Museo Judío de Bruselas. El lugar y la fecha (el 22 de enero) no son por azar. En 2014, un ataque en el Museo Judío dejó cuatro muertos -una pareja de turistas israelíes, un joven belga y una voluntaria francesa- hechos por los que se juzgó al yihadista francés Mehdi Nemmouche y a un cómplice.