La Autoridad Palestina (AP) recibe más de
mil millones de dólares en ayuda internacional anual. Varios países de la UE y
EEUU amenazaron con detener la ayuda financiera a la AP luego que Palestinian
Media Watch expusiera en el 2011 que la AP paga altos salarios a los presos
terroristas, a sus familias y a los terroristas liberados por Israel.
En esta nómina aparecen terroristas que
están sirviendo cadenas perpetuas por asesinar civiles israelíes y orquestar
ataques suicidas con bombas.
La maniobra de la AP no se hizo esperar
para enfrentar la condena internacional y continuar recibiendo fondos de sus
donantes. Por ello, en agosto de 2014 anunció que había cerrado el Ministerio
de Asuntos de Prisioneros y que una nueva institución, la Comisión de la OLP
(Organización para la Liberación de Palestina) de Asuntos de Prisioneros, sería
la encargada de pagar a los prisioneros en vez de la AP.
En realidad, la Comisión de Asuntos de
Prisioneros de la OLP no lo es más que de nombre: tiene las mismas
responsabilidades y paga la misma cantidad exacta a los prisioneros y
familiares. La AP es quien decide quiénes y cuánto reciben los favorecidos,
siempre basado en la crueldad y efectividad de las acciones de sus
beneficiarios.
Para agregar burla a la mentira, Issa
Karake, ex ministro de la AP de Asuntos de Prisioneros, se convirtió en el
director de la nueva Comisión de la OLP y el presidente de la AP, Mahmoud
Abbas, retiene la supervisión general de la Comisión de la OLP.
Inexplicablemente, con sólo estos simples
cambios cosméticos, la comunidad internacional aceptó las garantías dadas por
la AP de que ya no pagarían más dichos salarios vinculados con los terroristas.
La respuesta europea no puede ser más
infantil:
“La responsabilidad de los pagos a los
prisioneros fue trasladada a la OLP… ya no estarán a cargo del presupuesto de
la AP, y estos pagos a [prisioneros] ya no serán financiados por los ingresos
fiscales de la AP o con fondos recibidos de los donantes. La OLP pagará tales
costos de sus propios ingresos, a los cuales el gabinete holandés no tiene
acceso” (Ministerio de Asuntos Exteriores de Holanda, 22 de abril, 2015).
La administración del presidente Obama
coincide en la ingenuidad o en la complicidad. En su sesión de abril 29 del
2014 del Comité de la Cámara se pidió que se recortaran los fondos a la AP
debido a la continuación del pago de salarios a los terroristas. La secretaria
de Estado adjunta Patterson explicó que EEUU está consciente de que la AP se
encuentra en una transición para cambiar dicho status y, por lo tanto, no es
necesario cortar la financiación estadounidense. Declaró: “Francamente, sé que
ellos van a tratar de eliminar eso y que debería darles la oportunidad de
hacerlo”.
Las mismas declaraciones de la AP
demuestran el engaño: en octubre del 2014, la AP anunció que hay más de 200,000
asalariados comprendidos entre las familias de los mártires suicidas y heridos,
así como presos y liberados. En enero de 2015, cinco meses más tarde, el
Ministerio de Finanzas de la AP anunció que el presupuesto para la Franja de
Gaza incluía los salarios a los prisioneros de allí que se encuentran en cárceles
israelíes.
A principios de 2015 Israel retuvo el
dinero de los impuestos de la AP (por falta de pago de varios servicios, como
electricidad y agua). Entonces la AP anunció que los presos que recibían más de
2,000 shekels al mes recibirían sólo el 60% de su salario al igual que el resto
de los funcionarios de la AP, lo que demuestra fehacientemente que los
terroristas continúan en la nómina. El dinero de la AP sigue siendo la fuente
de pago de los salarios de los presos terroristas y sus familias.
En diciembre del 2015, se inició una
disputa interna en la AP pues esta decidió detener el pago de salarios a un
pequeño número de presos y liberados por varias razones. Esto provocó las
críticas de funcionarios de la AP contra el Ministerio de Finanzas. No
mencionaron para nada a la OLP.
Se han descubierto documentos del
Ministerio de Finanzas de la AP que muestran el rastro de dineros de la AP
transferidos al Fondo Nacional (PNF), quien se encarga de financiar a la OLP y
otras organizaciones terroristas, en las cantidades exactamente necesarias para
pagar los sueldos.
En fin, que los muchachos de la OLP no sólo
son “de armas tomar”, también lo son de “billete tomar” y premian a sus
asesinos con él. Al final, “de carambola”, como dicen en mi tierra, los contribuyentes
al fisco, tanto norteamericanos como europeos, financian el terrorismo. ¿A Ud.
no le parece? A mí, sí.
Otra mentira palestina
02/May/2016
El Nuevo Herald, EEUU, Por Ronald Behar