Obama lanzó en EE.UU. el diálogo de paz entre israelíes y palestinos

02/Sep/2010

Obama lanzó en EE.UU. el diálogo de paz entre israelíes y palestinos

Obama lanzó en EE.UU. el diálogo de paz entre israelíes y palestinos
Negociación. Netanyahu y Abbas visitaron la Casa Blanca y hoy se reúnen
DANIEL HERRERA LUSSICH En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
Finalmente Obama lanzó ayer en la Casa Blanca, con la firme esperanza de abrir el camino para alcanzar un acuerdo de paz en Medio Oriente, una Cumbre de dos días en un clima de mayor disposición y optimismo que en encuentros anteriores.
Nadie duda, sin embargo, que todos los protagonistas caminan sobre un fino pretil que puede conducir, las esperanzadoras conversaciones directas entre israelíes y palestinos, a un severo tropiezo de dudoso y largo retorno.
El presidente Barack Obama recibió primero al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en el Salón Oval para una reunión bilateral (observadores no ocultaron que se percibió un clima de flexibilidad y cordialidad entre ambos, muy alentador en relación a la dura entrevista mantenida hace unos meses). Luego el mandatario recibió al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas -Obama afirmó que se habían logrado avances en el diálogo- y también se reunió individualmente con el rey Abdalá II de Jordania y el presidente egipcio, Hosni Mubarak.
Estos primeros encuentros, especialmente de intercambio de saludos y promesas de «buena disposición de todos los visitantes», soportaron sorpresivamente el peso negativo de la noticia de cuatro israelíes asesinados. El incidente ocurrió en las cercanías de Hebrón, ciudad de Cisjordania, y resultaron muertos dos hombres y dos mujeres, una de ellas embarazada, cuando el auto en el cual viajaban fue tiroteado. El grupo militar islámico radical Hamás, que controla la franja de Gaza, asumió la responsabilidad por el grave incidente. Todos los protagonistas de la Cumbre en Washington repudiaron el atentado y entre ellos, especialmente, el propio presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Abbas.
En el medio de las charlas informales de ayer, invitados, analistas y periodistas, durante la espera de la culminación de los diálogos que mantenía Obama, remarcaban que el primer obstáculo importante podría surgir en pocos días, ante el inminente fin del plazo de congelamiento de los asentamientos, que vence el 26 de septiembre, acordado por Netanyahu y el presidente americano. Los palestinos consideran la construcción de las viviendas en Cisjordania como un obstáculo insalvable para la estabilidad de la región y adelantan que no volverán a sentarse en una mesa de diálogo si continúan las obras. A su vez Netanyahu carece de apoyo de su gobierno, de los sectores más conservadores, para extender la moratoria más allá del plazo fijado. A su llegada a Washington habría manifestado a la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, que Israel no aceptará una prórroga.
Washington soportó ayer una larga y agitada jornada, con infernales calores (más de 36 grados) en medio de un ulular incesante de sirenas. Desde media mañana hubo largas caravanas de vehículos negros, transportando a los gobernantes invitados, con la custodia de decenas de camionetas de los Servicios de Inteligencia, patrulleros y motos, desde los hoteles hasta la Casas Blanca.
El escaso público que caminaba estoicamente por las calles observaba sin mayor curiosidad y no detenía su caminar cansino. No permitían el pasaje del público en la Avenida Pensilvania, frente a las rejas de la residencia presidencial, en general lugar tradicional para la foto frente a los jardines de la Casa Blanca y también para espaciadas y normalmente no muy numerosas manifestaciones de protesta más por situaciones internacionales que esporádicamente lo que para otros serían habituales manifestaciones gremiales. En realidad había más efectivos de vigilancia que gente en el centro de DC. Por un lado no se exhibía mayor interés y por otro las abrumantes temperaturas restaban entusiasmos y obligaban a salvaguardarse con el aire acondicionado de las oficinas.
Las palabras que pronunció el presidente Obama para remarcar que «los extremistas no lograrán sabotear el proceso de Paz en Medio Oriente. Estados Unidos no permitirá que la masacre absurda de los cuatro colonos judíos afecte los esfuerzos por llegar a una paz justa y duradera en la región». Y reafirmó el compromiso de su país en garantizar la seguridad de Israel.
Para Netanyahu, frente a la prensa, fue categórico en expresar «no soy ingenuo, veo todas las dificultades y obstáculos, pero a pesar de ello, aseguro que un acuerdo final de Paz será un objetivo alcanzable. Y aclaro que llegar a ese punto no depende sólo de nosotros».
A su vez Mahmud Abbas señaló que están dispuestos a negociar seriamente, con un enfoque que conduzca al fin de la ocupación. «Los palestinos queremos que las conversaciones tengan como punto de referencia el comunicado emitido por el Cuarteto para Medio Oriente», haciendo referencia a la creación del estado palestino, el retorno de los palestinos que se encuentran en el exilio (en este tema israelíes sostienen debe ser recibidos en Gaza o Cisjordania) mientras que las autoridades palestinos señalan también el territorio israelí. También en el informe (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea y ONU) se apoya la detención de los asentamientos en territorios ocupados y un estatuto político para Jerusalén.
En la noche Obama recibió en una cena a todos los protagonistas y mañana se reunirán, sin la presencia del presidente estadounidense, Netanyahu, Abbas, Mubarak, Abdalá II y Tony Blair, en el departamento de Estado con Hillary Clinton y el embajador especial para Medio Oriente, George Mitchell. Se comenta también que se prevé un «mano a mano» entre el primer ministro de Israel y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina.