Nuevos atentados contra policías y civiles israelíes elevan la tensión

06/Nov/2014

El País

Nuevos atentados contra policías y civiles israelíes elevan la tensión

Un policía israelí murió
y una decena de personas resultaron heridas ayer al ser arrolladas por un coche
conducido por un palestino, abatido luego, en Jerusalén, muy caldeado por los
enfrentamientos en la Explanada de las Mezquitas.
Aparte del oficial de la
policía de fronteras, al menos nueve personas resultaron heridas, dos de ellas
de gravedad, en este ataque. El pasado 23 de octubre se produjo en Jerusalén
otro muy similar, en el que murieron dos personas, un bebé y la ciudadana
ecuatoriana Karen Mosquera.
La Policía israelí
identificó al atacante como un palestino de 38 años y habitante del barrio de
Shuafat, en Jerusalén Este, cerca del lugar del atentado.
Según la Policía, el
atacante embistió contra un grupo de gente que esperaba en una parada de
tranvía, y acto seguido se bajó y empezó a repartir golpes con una barra de
hierro. En ese momento fue abatido a balazos por miembros de las fuerzas de
seguridad.
El atentado fue efectuado
a mediodía en una de las principales avenidas de Jerusalén, entre la parte
occidental y la oriental.
Este ataque multiplica la
tensión en la ciudad, que se despertó este miércoles con nuevos enfrentamientos
entre palestinos y policías israelíes en la Explanada de las Mezquitas, que
alberga la mezquita de Al Aqsa y el Templo de la Roca.
Aparentemente, los
choques se debieron al llamamiento de unos extremistas judíos a visitar en masa
la explanada. Su objetivo era manifestar su apoyo a Yehuda Glick, un militante
del derecho de los judíos a rezar en este santo lugar víctima de un intento de
asesinato el 29 de octubre pasado.
Al abrirse la puerta por
la que acceden los visitantes no musulmanes, decenas de palestinos con el
rostro cubierto lanzaron piedras y petardos a los agentes israelíes que se
encontraban allí.
La novedad en esta
ocasión, según reconoció la portavoz de la Policía Luba Samri, es que al subir
los agentes a la explanada llegaron a penetrar algunos metros en la mezquita de
Al Aqsa, para quitar las piedras que bloqueaban las puertas y poder cerrarlas.
No hubo ninguna detención porque «es un lugar santo», según la
portavoz.
En cualquier caso es la
primera vez que los policías israelíes se adentran tanto en la mezquita y se
acercan al minbar, la cátedra del imán, según Adnan al Huseini, gobernador de
Jerusalén oriental.
Ante este hecho insólito,
Jordania, que conserva la gestión de la explanada, llamó este miércoles a
consultas a su embajador en Israel.
El primer ministro,
Abdulá Nsur, pidió al ministro de Exteriores «que llame a consultas al
embajador jordano en Tel Aviv en protesta por la escalada israelí en el recinto
de la mezquita de Al Aqsa», señaló la agencia de noticias Petra.
En tanto, tres militares
israelíes fueron embestidos y heridos por un automóvil palestino en la zona de
el-Arub, al sur de Belén, en Cisjordania.
Una fuente militar
especuló con un posible atentado, similar al ocurrido en Jerusalén Este por
parte de un miembro de Hamas, de acuerdo a las autoridades israelíes.
El vehículo palestino
desapareció tras el incidente.
Desde Gaza, en tanto, el
movimiento Hamas reivindicó el atentado en Jerusalén que justificó diciendo que
significaba «la respuesta natural a los crímenes del ocupante», tal
como lo hicieran con el ataque anterior.