Ahora parece que fue como soplar y hacer
botella. Y aunque las biólogas sub 30 AnabellaFassiano y Camila Petignat saben
distinguir entre la realidad y la imaginación, tuvieron que trabajar varios
años sin descanso hasta que su emprendimiento tecnológico fue tomando forma.
En lo que es una articulación inteligente
entre el sector privado, el público y la universidad, nació Neogram, que mejora
las pasturas para el ganado con distintas técnicas genéticas. La firma resultó
ganadora de la primera versión del concurso Israel InnovationAwards, organizado
conjuntamente por el Ministerio de Ciencia, la Embajada de Israel y la Cámara
de Comercio Argentino Israelí. Neogram es un ejemplo en miniatura de cómo
funciona el ecosistema tecnológico israelí.
Todo surgió cuando a Fassiano y Petignat se
les ocurrió mejorar las pasturas para alimentar el ganado en las zonas
tropicales y subtropicales, las regiones donde la soja desplazó a la producción
de carne. Encontraron un inversor que desembolsó 380.000 dólares, para el
proyecto. Gustavo Schrauf, de Incubagro, les facilitó el laboratorio en la
facultad de Agronomía. Y el INTA les donó un gen, el 6SFT de un pasto de zona
templada que, insertado en la forrajera conocida como grama rhodes, de las
zonas subtropicales, no solo aporta más azúcar y reserva calórica al ganado;
sino que resulta mucho más rica o palatable para los novillos.
Otra línea de trabajo es la mutagénesis, una
técnica que les permitió seleccionar de 1.000 plantas unas 30 candidatas que
poseen una menor cantidad de lignina. De esa manera la pastura es más digerible
y eficiente en el proceso de transformación de pasto en carne. Además, en ese
proceso los vacunos producen menos gases de efecto invernadero. ¿El próximo
paso? Pasturas tolerantes al frío para que la ganadería pegue un salto en la
Cuenca del Salado.
Las biólogas argentinas que Israel premió
11/May/2015
Clarín, Por Silvia Naishtat