La uruguaya que conquistó a 11 millones de lectores

28/May/2018

El País- por Lucía Alonso

La uruguaya que conquistó a 11 millones de lectores

Con una historia que trata sobre una niña
con psicopatía dirigida a adolescentes, Giselle Schwarzkopf se convirtió en un
fenómeno en la plataforma Wattpad y consiguió que su texto llegue a las
librerías.
Giselle Schwarzkopf (20) es amante de las
cosas sencillas, lleva consigo una libreta a donde sea porque las ideas llegan
en cualquier momento. Se enamoró de la lectura cuando era una niña y jamás soñó
con ser escritora. Hoy es un fenómeno en Wattpad, una plataforma que reúne
novelas, libros, relatos y poemas de todo el mundo.
Giselle tiene 65 mil seguidores en Wattpad
y diez publicaciones. La más popular de todas es Olivia: enfermiza obsesión
que, con más de 11 millones de lectores es el primer libro de una trilogía con
«personajes rebuscados y de psicología intrincada» como nexo. Esa
historia ganó los #WOWAwards —premios que se entregan en esa plataforma— en la
categoría misterio y suspense. Además, consiguió lo que buscan muchos autores
que la usan: ser publicado, en este caso por Nova Casa Editorial.
Para Giselle, estudiante de Medicina,
«las grandes cosas surgen en lo más oscuro de los acontecimientos, lugares
y personas». Quizá esto es lo que haya pasado en Olivia: enfermiza
obsesión, un libro que empezó a escribir con 16 años.
Conoció Wattpad cuando tenía 15 y se
enamoró del formato. No tardó mucho en subir su primera historia, Alvina, que
cuenta la vida de una joven con esa condición en África.
Es que a Giselle siempre le gustó
«escribir cosas raras». Entiende a la escritura como un desahogo que
la acompaña en su día a día. Se considera una observadora de la realidad en
búsqueda de elementos que puedan completar sus historias. No tiene muy claro
cómo se le ocurrió la idea de Olivia: enfermiza obsesión, solo sabe que los
personajes «se presentaron» ante ella y no los pudo «dejar
más».
«Olivia llegó a mí como era. Esa chica
con un aspecto físico tierno, chiquito y con una mentalidad más adulta. Luego
fui investigando cómo se podría desarrollar, cómo iba a evolucionar e
involucionar, cómo iba a cambiar», comenta.
Giselle buscó asesoramiento en un grupo de
Facebook llamado Wattpaders, una comunidad de escritores de Wattpad, quienes no
dudaron en sugerirle que publicara su idea porque «les pareció
interesante, rara, diferente y controversial».
Los comentarios que fue recibiendo de sus
lectores —lo que caracteriza Wattpad es justamente que van comentando a medida
que leen— con quienes también se comunica por un grupo de WhatsApp, la
«ayudan a mejorar». Incluso, la llevaron a tratar diferente a su
personaje y mostrar otra faceta de Olivia, «una parte que pedía que la
entendieran, que mostraba que en el fondo seguía siendo una niña».
Olivia: enfermiza obsesión cuenta la
historia de una chica que «es una contradicción en sí misma». Dentro
del amplio espectro de las psicopatías se la podría ubicar en el trastorno
disocial o de conducta, caracterizado por acciones distorsionadas, destructivas
y de carácter negativo, además de transgresoras de las normas sociales.
«Es sincera y manipuladora a la vez.
Es fuerte y débil. Es de una forma y también de otra. Es sensible y chiquita, y
al mismo tiempo grande y fuerte», explica Giselle. Olivia tiene once años
y se quedó estancada en una etapa de su vida. No quiere crecer y se siente
incomprendida.
«Olivia juega con muñecas. Les corta
la cabeza. Olivia tiene once años. Finge ser menor. Usa vestidos rosas y
pequeños moños rojos. Olivia es un monstruo. Mató a su gato y…Un monstruo no
puede ser amado. Un monstruo no puede ser salvado. Avan tiene 18 y ama
enfermizamente a Olivia», señala el texto.
«Para algunos Olivia tiene mucho en
común» con Giselle, sin embargo para ella «no tiene casi nada».
Olivia mató a su gato, Giselle los ama e incluso usa un colgante con uno.
Afirma que el personaje es opuesto a ella, porque jamás hubiera tomado
decisiones como la niña, pero también reconoce que ella tuvo miedo a crecer,
que nunca fue la «típica chica» y que siempre se la consideró como
«diferente».
Así como Olivia surgió ante la escritora,
el tema y la trama también. La niña mata a su gato y la decisión fue sencilla:
«Tenía que haber un desencadenante que fuera con la personalidad» de
la protagonista, ella «necesitaba un justificativo» y encontró en el
gato un animal interesado que le daba lo que necesitaba.
Giselle cree que el factor determinante en
el éxito de su novela no es lo «controversial» sino la universalidad.
«No se ubica en ningún lado, para qué hacerlo si puede suceder en todas
partes. Cualquiera puede tener a Olivia de vecina».
La joven define a su libro como una
historia en donde «nada es lo que parece, nadie es lo que parece».
Olivia es como la «gran máscara de lo que hay en realidad», por eso
en «el final todo se da vuelta». Para la escritora «quienes
llegan a terminar la novela entienden que nunca hay una justificación a lo que
allí sucede, como puede parecer a primera vista».
De ida y vuelta.
Cuando empezó a escribir en la plataforma
Giselle no tenía demasiadas visitas. Olivia: enfermiza obsesión fue un antes y
un después en su proyecto como escritora; hasta ese momento nunca se lo había
planteado formalmente. Los comentarios comenzaron a aumentar, el número de
lecturas se hizo más grande y de pronto llegó la editorial.
La autora estaba en la facultad cuando
recibió un mensaje en Wattpad, era de Nova Casa Editorial, querían publicar su
libro. Fue un momento de «magia, un sueño cumplido o más». El proceso
no tardó mucho, menos de siete meses, y luego vino la presentación en Isadora
Libros.
Escribir en Wattpad para Giselle no solo
tuvo una gran influencia a nivel personal. Lo particular de esa plataforma es
que los lectores van comentándole al autor lo que quieran de lo que publican,
que usualmente son entregas por capítulos. En el caso de esta escritora ese ida
y vuelta es clave.
«Todo podría haber sido diferente si
no hubiera publicado el primer capítulo allí», dice. Los comentarios la
motivaron a que la trama siguiera avanzando e incluso se replanteó el curso de
la historia. «Me pasó que muchas chicas, un poco más grandes que Olivia,
me contaron que vivieron situaciones similares a ella o que hicieron cosas como
romper muñecas o maltratar a algún animal. Yo me quedaba congelada, jamás pensé
que un personaje que vino a mi mente, como muy alejado de todo, estuviera tan
cercano a la realidad. Eso me chocó mucho», dice.
También le llegaron mensajes de niñas que
por su edad no deberían estar en Wattpad, que es para mayores de 12 años. Cita
como ejemplo el siguiente: «Tengo diez años, estoy leyendo Olivia y me
siento identificada con el personaje».
Olivia no solo tiene una faceta psicópata,
es también una chica de once años con la que se puede empatizar. Para la
escritora es una experiencia positiva porque en la conexión «también se
pueden ver cosas buenas y malas. Es como una compañía —para esas niñas—, para
que no se estén sintiendo solas».
«Vale más un ejemplo coherente de los
padres»
Psiquiatra Miguel Ángel Cherro
—Al
tratar un tema como la psicopatía infantil en un libro ¿no se corre riesgo de
fomentar este tipo de actitudes entre los jóvenes?
—El riesgo de este tipo de expresiones es
la banalización de actitudes violentas. En estos casos es donde se impone que
los padres o la familia o los adultos significativos desmantelen con argumentos
consistentes, auténticos y entendibles por el niño o el adolescente, el modelo
y lo contrarresten con otro que responda a los valores que verdaderamente esos
adultos profesan y defienden.
Existe proliferación de modelos negativos,
pero estos modelos ficcionales de textos, películas o video juegos no serán tan
efectivos si desde la casa se muestra y se practica auténticamente un modelo
diferente, no violento, conciliador, respetuoso de los derechos del otro y
defensor en buenos términos del derecho propio, pero todo eso corroborado por
acciones ostensibles de los adultos que vayan en el mismo sentido y no a
contrapelo del modelo proclamado en el discurso.
—El libro Olivia es tendencia en Wattpad,
una plataforma apta para mayores de 12, aunque niñas menores lo leen y
comentan. Se transita por una delgada línea, que la autora reconoce, en donde a
partir de la empatía se puede llegar a justificar el comportamiento de Olivia
¿Cómo funciona esto?
—En las historias tradicionales como la de
El Patito Feo, los niños se identificaban con el feo, que además en el fondo
tenía valores positivos. Ahora predomina la identificación con el ventajero, con
el timador, en términos crudos con el jodedor, pero esto es porque los niños
son más malos. No necesariamente, más bien es porque han fallado las necesarias
modelizaciones familiares correctas que mencioné antes. Vale más un buen
ejemplo, coherente y consistente de los padres que una larga monserga.
—¿Qué impacto tiene esto, considerando que
los lectores son niños?
—La vida y los seres
humanos somos complejos, quizás los cuentos tradicionales mostraban arquetipos
claramente diferenciados y hoy se muestre tonalidades de grises y claroscuros,
por eso es importante familiarizar al niño con la solución de lo que nosotros
llamamos dilemas morales, los cuáles es necesario abordar no con una lógica
lineal sino con reflexionas de carácter lógico-emocional que tomen en cuenta
una multiplicidad de factores y tangan una postura empática.