El 90% de las mujeres egipcias lo hicieron
por tradición pero Amel se negó. Con nueve años, la niña vio morir a una amiga
desangrada mientras la operaban para mutilar sus genitales. A pesar de que la
práctica fue declarada ilegal en 2008, aún hay al menos 200 millones que han
sufrido la extirpación total o parcial de sus órganos genitales externos,
informó el portal de noticias El Español.
En el Día Internacional de Tolerancia Cero
con Mutilación Genital Femenina, Unicef recordó que hay más de tres millones de
niñas que están en riesgo de ser mutiladas. Si bien disminuyó en algunos
países, como Kenia o Liberia, la práctica ancestral se extiende y persiste como
un factor de estatus social en determinadas sociedades.
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para evitar la mutilación
De hecho, en zonas de Kenia o Nigeria, la
operación determina las posibilidades de contraer matrimonio para las mujeres.
«Un niña que no se ha sometido a la
incisión no puede casarse» al tiempo que «una mujer que no ha sido
circuncidada no tiene voz en la sociedad y no puede pertenecer a los grupos más
importantes de mujeres», señaló la consejera del Comité Interafricano de
Prácticas Tradicionales, Adebisi Adebayo.
En estos lugares, las familias se avergüenzan
si sus hijas se niegan a operarse, por lo que hacen »todo lo posible» para
someterlas a la cirugía. La mayoría de las niñas en África sufren la
extirpación al cumplir los cinco años mientras que en Indonesia la mitad de las
niñas de once años ya está mutilada.
Consecuencias de la mutilación genital
La operación trae graves consecuencias
físicas y psicológicas que se extienden a largo plazo. La extirpación puede
generar hemorragias e infecciones al igual que dificultades para orinar, en el embarazo
y en el parto. Las relaciones sexuales, además, suelen resultar dolorosas, se
pueden ocasionar problemas menstruales y dolores agudos.
En Egipto la mutilación la realizan los
médicos pero a nivel global suele llevarse a cabo en condiciones paupérrimas e,
incluso, sin anestesia. Es una práctica poco higiénica y dañina para las niñas.
«La mutilación genital no solo supone
un gran trauma físico y psicológico, sino que también produce consecuencias
para la salud de por vida y las niñas corren el riesgo de quedar expuestas al
abandono escolar y al matrimonio forzoso», declaró el director de
cooperación internacional de la ONG Save The Children, David Del Campo, en un
comunicado de la entidad.
A nivel psicológico puede provocar
depresión, ansiedad, desórdenes postraumáticos y baja estima.
Un problema que trasciende fronteras
A pesar de que la mayoría de los casos se
registran en África, se calcula que en Europa alrededor de 180.000 mujeres y
niñas están en riesgo de sufrir la extirpación, determinó End Female Genital
Mutilation European Network.
Además, se descubrió que para el pueblo
indígena emberá en Colombia es un rito ancestral que simboliza el pasaje a la
edad adulta.
Desde que se inició el Programa de Naciones
Unidas contra la mutilación genital femenina en 2008, cerca de 18.000
comunidades en 17 países informaron públicamente que renunciaban a esta
práctica, con 2.900 declaraciones de este tipo solo en 2016 y una tasa de
cumplimiento del orden del 70%.
En esta línea, 13 países aprobaron leyes
para luchar contra la mutilación genital femenina. Por último, el año pasado
hubo 72 condenas, que en algunos casos involucraron a personal médico que
aceptó a realizar las intervenciones.
La mutilación femenina, una práctica ancestral que afecta a millones de mujeres
07/Feb/2017
El Observador