Ningún pueblo que se ha
visto amenazado por un agresor, ha sido difamado por usar todas sus fuerzas
para prevalecer… excepto Israel.
por Rav Benjamín
Blech
Pareciera que el mundo
está de acuerdo con la forma en que Abdulla respondió ante el horripilante
asesinato de un piloto jordano. En una espeluznante ejecución que fue grabada
en video por los barbáricos líderes de ISIS, el piloto jordano Moaz al Kasasbeh
fue puesto en una jaula, rociado con un líquido inflamable y luego sus captores
le encendieron fuego, con lo cual agonizó lentamente hasta la muerte. El Rey se
encontraba en Estados Unidos en una reunión con el Presidente Obama cuando se
entero de la terrible ejecución. Entonces les dijo inmediatamente a los
políticos estadounidenses en una reunión a puertas cerradas que perseguiría al
grupo responsable hasta que el ejército jordano se quedara “sin gasolina ni
balas”.
“Dijo que habrá una
retribución como ISIS nunca ha visto”, comentó el parlamentario Duncan Hunter
Jr. a los periodistas luego de la reunión privada. “Mencionó [la película] Los
Imperdonables y mencionó a [su director y protagonista] Clint Eastwood, e
incluso citó una parte de la película. Juró que habrá una terrible respuesta
que remecerá la tierra”.
Y el Rey efectivamente
cumplió lo prometido.
El primer acto de los
jordanos fue colgar a dos terroristas que se encontraban bajo su custodia y
cuya liberación había solicitado ISIS en reiteradas ocasiones. Después de eso
atacaron. Comenzaron con una campaña aérea, y en los primeros días hicieron más
de 5.500 incursiones por aire y destruyeron 56 blancos del Estado Islámico. De
acuerdo al General Mansour al Jabourm, un oficial de la fuerza aérea jordana,
aproximadamente 7.000 guerrilleros del Estado Islámico han sido asesinados
desde el inicio de los ataques aéreos de la coalición, y se espera que haya
muchos más.
Y al igual que en
cualquier guerra, no han muerto sólo militares. Hace tan sólo unos días nos
enteramos de que una prisionera estadounidense, Kayla Mueller, quien se
encontraba retenida en manos de ISIS, probablemente habría fallecido en esos
ataques.
Pero a pesar de eso de
alguna manera el mundo entendió e incluso aplaudió esta reacción en contra del
mal. Crimen y castigo están inextricablemente relacionados, y en ocasiones
puede haber un lamentable daño colateral.
Sin embargo, lo extraño
es que dos palabras que fueron tan populares el verano pasado, no han sido
mencionadas ni una sola vez: no en las marchas de protesta, no en los medios
periodísticos y no por parte de las Naciones Unidas. Nadie ha reclamado que
hubo una “respuesta desproporcionada”.
Margen Protector
Cuando tres jóvenes
inocentes fueron asesinados en Israel y luego cayeron misiles en contra de
civiles en varias partes del país, los esfuerzos de Israel para protegerse de
los violentos ataques de Hamás nunca dejaron de ser condenados con el mantra de
“respuesta desproporcionada”. Los medios de comunicación contaban diariamente
las víctimas y si habían muerto más personas entre quienes buscaban la
aniquilación de Israel que entre sus pretendidas víctimas, clamaban que eran
los agresores quienes estaban siendo atacados de forma injusta, y el grito de
“desproporción” se oía a lo largo de las calles de Europa.
Alertar a los residentes
antes de responder a los ataques con misiles no es suficiente, decía el mundo.
Deben mantener las proporciones. Incluso si tus enemigos intentan atacarte
desde inesperados túneles, incluso si tratan de acercarse a ti con cinturones
explosivos, degollar a inocentes pequeños o cometer indescriptibles crímenes,
ninguna respuesta debe ser “desproporcionada”. Una “respuesta desproporcionada”
era considerada el pecado de los pecados, y sigue siendo la razón de por qué
Israel hasta hoy en día es considerado culpable de crímenes de guerra.
Lo que ha quedado claro
ahora sin embargo, es que esta es una trasgresión reservada únicamente para el
pueblo judío.
Un piloto jordano
ejecutado = 7.000 muertos en respuesta hasta ahora. Sin embargo, nadie ha
levantado la objeción que dominó la cobertura mediática de la guerra entre
Israel y Hamás el verano pasado.
Jordania simplemente
ignoró la idea de una respuesta proporcional. Y esto fue a pesar de que no se
enfrentaba a una amenaza inmediata por parte de las fuerzas de ISIS (a diferencia
de Israel que sí enfrentaba una amenaza por parte de Hamás) y el mundo
entendió, porque eso es lo que todo país haría en una situación similar.
En un reportaje sobre la
respuesta jordana, la revista Time la comparó con la política estadounidense. El
Comandante Brandon D. Newton escribió sobre venganza en una publicación para la
Escuela de Estudios Militares Avanzados del ejército llamada Punishment,
Revenge, and Retribution: A Historical Analysis of Punitive Operations
(Castigo, venganza y retribución: Un análisis histórico de operaciones
punitivas), donde dice que es posible que se requieran actos violentos de
represalia para tratar con grupos como ISIS. “Es posible que las organizaciones
primitivas o poco estructuradas sólo respondan al uso de la fuerza”, dijo, “y
no a las amenazas o a un potencial uso de la fuerza”. El concepto clave no es
ni más ni menos que una aplicación del ancestral principio talmúdico de que “si
alguien viene a matarte, madruga y mátalo primero”.
En la historia de la guerra,
ningún pueblo que haya sido amenazado por un agresor y que haya luchado por su
existencia ha sido difamado por utilizar todas sus fuerzas para prevalecer… con
una sola excepción. Pareciera que sólo el Estado de Israel es culpable cuando
escoge la supervivencia por sobre la rendición y el suicidio.
Quizás ahora es un
momento ideal para recordarle al mundo que lo que es bueno para Jordania es
igual de bueno para los judíos, y que es una actitud sumamente hipócrita
aplaudir la acción de uno mientras condenas la misma respuesta por parte del
otro.
La “desproporcionada respuesta” de Jordania
20/Feb/2015
Enlace Judío, Por Silvia Schnessel