La brillante luminosidad de Jerusalén, dorada por los rayos del sol, y plateada a la luz de la luna, es un impacto con el que sólo puede competir el caleidoscopio de su gente, algunos descendientes de varias generaciones de jerosolimitanos, otros provenientes de todos los confines del mundo.
Jerusalén, ensalzada por los profetas, alabada en la literatura y la liturgia, y loada por los profetas, cercana y lejana, a lo largo de las generaciones.
La ciudad vieja – moderna fue renovada como un museo abierto.
Jerusalén, la capital de Israel, se encuentra en el corazón del país, recostada entre los Montes de Judea. Las antiguas piedras de la ciudad, saturadas de milenios de historia y sus numerosos sitios históricos, santuarios y lugares de culto, están llenas de significado para judíos, cristianos y musulmanes. Su moderna arquitectura, amplios parques, paseos, zonas industriales y suburbios en expansión pregonan sus esperanzas para el futuro.
Entre los lugares que se descubrieron en la última generación está la torre israelí, que era parte de la fortaleza norte de Jerusalén durante el primer templo, al lado de la cual se construyó una maqueta de la ciudad de dicha época.
El barrio herodiano – son los restos de una construcción en la que aparentemente vivían familias ricas del sacerdocio y demuestra el esplendor y la hermosura de Jerusalén en el período del segundo templo, sobre estos restos en el segundo piso, se construyó la Ieshivat Hakotel.
La casa quemada: se encuentra en el sótano de una casa. Es la restauración de una vivienda de la época del segundo templo, en ella se encontraron restos de cenizas y el brazo de una mujer extendido queriendo tomar una lanza, esto nos testimonia sobre el final de los días al caer la ciudad alta en manos de los romanos.
La reconstrucción destacable en la cual fueron utilizados restos arqueológicos para la nueva construcción es la del antiguo Cardo, una calle llena de columnas decoradas que dividían a Jerusalén romana y bizantina desde la puerta de Damasco al norte hasta el monte de Sión en el sur. Hoy en día se encuentran los restos arqueológicos en el Cardo y también funciona una galería comercial, tiendas y restaurantes.
Centro espiritual de tres religiones
Las antiguas piedras de Jerusalén, la capital de Israel, están imbuidas de su milenaria historia. En el año 1000 a.C el Rey David hizo de la ciudad, ubicada en el centro del país, su capital.
A través de los siglos, Jerusalén se convirtió en lugar sagrado para las tres mayores religiones monoteístas, ha sido una ciudad de lugares de culto, vida comunitaria y desarrollo cultural, como también un foco de conflicto.
Hoy en día, es una metrópolis en crecimiento que enfrenta el desafío de la vida urbana junto a la preservación de su singular naturaleza histórica y espiritual. El visitante puede ver en Jerusalén, maquetas que muestran a la ciudad en cuatro períodos de su historia:
Aproximadamente 3000 años atrás, el Rey David hizo de Jerusalén su capital. Salomón, su hijo, expandió la ciudad y erigió el Templo a Dios.
Relatos de la época indican que la construcción del Primer Templo comenzó en el cuarto año del reinado de Salomón, llevando siete años hasta su término. Durante cuatro siglos sirvió de lugar de culto central en el país. Su fama entre las naciones de la región descansaba en el esplendor de su fachada y en sus diseños interiores, y por albergar en su seno el Arca Sagrada de la Alianza. El Templo estaba ubicado cerca del palacio real y gozaba del patrocinio real. En el año 586 a.C, fue arrasado por los babilonios.
Una maqueta de la antigua ciudad, preparada bajo los auspicios de Yad Yitzjak Ben-Zvi, se expone en una modesta casa en el corazón del barrio judío de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Planificada como un instrumento didáctico para la enseñanza de la historia de Jerusalén, la maqueta está hecha a una escala de 1:250, cubriendo una superficie de 35 metros cuadrados. Réplicas en miniatura de estructuras de piedra, así como también del muro fortificado fueron diseñadas basándose en el testimonio arqueológico. El arqueólogo Dan Bahat, experto en Jerusalén, es el consejero científico de este modelo.
Recorrida por la Jerusalén bíblica
Un espectáculo de luz y sonido es presentado varias veces al día en hebreo, inglés, francés y ruso; por medio de lentes especiales el visitante se embarca en un «paseo» tridimensional por los lugares de la Jerusalén Bíblica. Aquí se ha puesto un particular énfasis en el planificado sistema de cisternas para el conducto del agua, cavado en la roca durante el reinado de los Reyes de Judea. En este paseo por el pasado, el visitante aprende sobre la conquista de Jerusalén por el Rey David 3.000 años atrás, sobre la construcción del Templo, la perforación del Túnel Shiloaj (para salvaguardar el abastecimiento de agua de la ciudad) y sobre los horrores y la devastación babilonia, en la conquista de la ciudad en el siglo VI a.C.
El Primer Templo no ha sido reconstruido: si bien descripciones detalladas aparecen en fuentes bíblicas, hasta la fecha no se han encontrado evidencias arqueológicas. Por dicha razón el edificio, en el modelo, está presentado esquemáticamente por una caja.
Sin embargo el mito del esplendor del Templo y sus tesoros, aún persiste. A comienzos del siglo XX, un teólogo y poeta finlandés, Walter H. Juvelius tuvo la idea de excavar en la ciudad de David, que está ubicada en una colina al sur de la actual Ciudad Vieja, y es, de hecho, el lugar original de la ciudad de Jerusalén.
Visitada por la humanidad toda por decenas de siglos, aún antes que el Rey Salomón edificara el Primer Templo. Aun antes, durante el reinado de su padre, el Rey David, Jerusalén se ha destacado entre las ciudades del mundo. No hay otro lugar que haya sido tan fundamental para los sueños y las aspiraciones del hombre. Ninguna otra ciudad ha sido y es aun descrita con tamaña devoción, tal amor y tanta fe.
El magnetismo de Jerusalén no ha disminuido con los años. La ciudad se extiende con su áureo esplendor sobre las montañas de Judea, consagrada a los cielos y acogiendo en su seno una larga línea de peregrinos de todas las creencias y de todas las naciones que, desde hace más de dos mil años no dejan de arribar. El corazón de la región es Jerusalén, ciudad del espíritu y del alma, donde la voz de Dios puede ser escuchada susurrando desde las antiguas piedras.
Siglo tras siglo Jerusalén ha sido el símbolo de la santidad y el foco del peregrinaje religioso. Muchas veces ha sido testigo de grandes cambios y cataclismos históricos. La riqueza del pasado está siempre presente en la ciudad, que hoy en día es una capital activa en el moderno Estado de Israel. La ciudad es mucho más que un nexo con la historia y la espiritualidad. Es un popurrí de culturas, costumbres y creencias, que se refleja en un colorido collage humano, un complejo fascinante y dinámico, tan misterioso como abigarrado y un lugar donde el visitante está seguro de encontrar aquello que más le interese, sin importar su procedencia o religión.
Presencias de diversas civilizaciones
En la Ciudad Vieja y junto a ella se vienen desarrollando importantes excavaciones arqueológicas que dejan al descubierto más edificios y sitios que confirman la presencia de las diferentes civilizaciones en la ciudad que se ha ganado con justicia el título de capital de tres religiones.
La sección de una calle pavimentada con losas de piedra, en dirección hacia el sur de la piscina de Siloé fue descubierta en las excavaciones realizadas por la Autoridad de Antigüedades de Israel en la Ciudad de David, en el Parque Nacional de los Muros de Jerusalén. Las excavaciones se realizan en cooperación con la Autoridad de Parques y Naturaleza de Israel, financiado por la Fundación Elad, bajo los auspicios del profesor Ronny Reich de la Universidad de Haifa, y Eli Shukron de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
La existencia de este camino se conoce desde hace más de cien años, cuando fue descubierto por primera vez entre 1894 y 1897 por el Prof. Frederick J. Bliss y Archibald C. Dickey, del Fondo de Exploración británico palestino, y que luego se cubrió y rellenó en el final de su excavación. Otras secciones de esta misma carretera, al norte, se excavaron y cubrieron en el pasado, incluso durante las excavaciones de Jones en 1937 y Kathleen Kenyon desde 1961-1967.
Esta sección de la calle fue descubierta a una distancia de 550 metros al sur del Monte del Templo. La carretera representa la calle central de Jerusalén, que sube desde la esquina noroeste de la piscina de Siloé, del Segundo Templo, hacia el norte.
Según el profesor Ronny Reich, «en el periodo del Segundo Templo, los peregrinos comenzaron el ascenso al templo desde este lugar. Este es el extremo sur de la carretera, de los cuales una parte ya se ha descubierto a lo largo de la cara oeste del Monte del Templo».
Jerusalén, la ciudad de oro
26/Oct/2012
Aurora