1-3-2012
Elecciones. Preocupa al régimen la posible baja tasa de participación
TEHERÁN | AP
Unos 48 millones de iraníes fueron convocados a votar hoy en unas elecciones legislativas sin suspenso luego de la eliminación casi total en 2009 de la oposición reformadora por parte del régimen conservador.
Los dirigentes y los medios oficiales, que temen una fuerte abstención, lanzaron numerosos llamados a participar en estos comicios, los primeros desde la controvertida reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad en 2009, que provocó manifestaciones en todo el país y sumió a la República Islámica en una de las crisis políticas más graves de su historia.
Para evitar sorpresas, además, fuentes de la oposición denunciaron la detención, en las últimas horas, de varios profesionales y políticos cercanos a la oposición reformista.
La tasa de participación es la principal preocupación del régimen, aunque los conservadores están seguros de continuar dominando el Majlis (Parlamento).
Al votar, la población «debe mostrar su decisión de resistir al enemigo», afirmó ayer el guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei, aludiendo al enfrentamiento entre Irán y la comunidad internacional respecto a su programa nuclear.
La participación en las legislativas oscila tradicionalmente entre 50% y 70%, y fue de 55,4% en las últimas elecciones en 2008, según las cifras oficiales.
Ante la falta de encuestas fiables, varios responsables pronosticaron una participación superior a 60%.
La campaña oficial ignoró en general las cuestiones económicas y sociales, a pesar de una inflación superior al 20% y un desempleo estimado oficialmente en 12%.
Las cuestiones de política exterior no fueron discutidas, aunque las sanciones occidentales y el creciente aislamiento internacional de Irán pesan cada vez más en la vida cotidiana de la población, y que Israel amenazó con atacar las instalaciones nucleares del país.
LOS CANDIDATOS. Aunque 3.444 candidatos fueron autorizados a disputarse los 290 escaños del Majlis, la batalla enfrentará entre sí solo a conservadores divididos en una nebulosa de coaliciones improvisadas con programas muy vagos.
Uno de los dos principales protagonistas es el «Frente Unido de los Conservadores», vinculado al actual presidente del Parlamento, Ali Larijani, y al alcalde de Teherán, Mohamad Baqer Qalibaf, que critica a Ahmadinejad fundamentalmente a causa de su balance económico y preconiza una mayor «racionalidad» política.
Esta corriente, que domina al Parlamento saliente, se opone a un «Frente de la Persistencia de la Revolución Islámica», igualmente conservador, que se presenta como el verdadero defensor de la línea del guía supremo Alí Jamanei y denuncia la «debilidad» política de Larijani y Qalibaf.
Esta coalición heterogénea defiende al presidente Ahmadinejad, aunque denuncia a su principal asesor, Esfandiar Rahim Mashaie, enemigo declarado de los conservadores por su visión de un islam abierto y nacionalista.
LOS QUE NO ESTÁN. Numerosos reformadores, marginados por una represión que prohibió a sus dos principales movimientos y envió a sus principales dirigentes a la cárcel o los colocó en prisión domiciliaria, decidieron evitar estas elecciones legislativas.
Sin embargo, ciertos pequeños partidos reformadores presentan algunas listas, con la esperanza de mantener su presencia en el Majlis. El Parlamento saliente tiene unos 60 diputados reformadores.
Las autoridades aplicaron numerosas medidas represivas durante las últimas semanas, según Amnistía Internacional (AI), que denunció el incremento de los arrestos de opositores y restricciones de acceso a Internet.
Irán vota en legislativas; oposición fue casi eliminada de la contienda
01/Mar/2012
El País