UyPress
El uruguayo Gaspar Martínez Antolín, brigadista durante la Guerra Civil española, fallecido en el campo de concentración austríaco “Mauthausen” en 1941, será homenajeado en ese sitio, donde ahora funciona un memorial por los derechos humanos.
La Embajada de Uruguay en Austria comunicó este miércoles que el próximo domingo 11 de mayo, con motivo del Día Internacional del Campo de Concentración «Mauthausen», se inaugurará una placa en homenaje al uruguayo Gaspar Martínez Antolín (06.01.1892 – 14.02.1941), acto en el que estará presente el viceministro del Interior, Jorge Vázquez y demás funcionarios de la embajada. Además, se le realizará una ofrenda floral.
Martínez Antolín fue brigadista durante la Guerra Civil española; luego se refugió en Francia. Allí fue entregado por el gobierno del mariscal Philippe Pétain cuando los alemanes ocuparon Francia en mayo de 1940.
El uruguayo falleció en Mauthausen, habiendo sido objeto de detención preventiva por parte de la Gestapo, de acuerdo a un decreto del año 1938, en el que no se establecían límites de tiempo de detención y tampoco era posible apelar por no haber control legal ni constitucional.
Mauthausen
«Mauthausen» funcionó como campo de concentración entre agosto de 1938 y mayo de 1945, cuando las personas cautivas allí fueron liberadas por las fuerzas de Estados Unidos. Durante esos 7 años, unas 200.000 personas fueron deportadas a ese lugar, para realizar trabajo esclavo: primero, para la producción de materiales para las obras monumentales y de prestigio de la Alemania nacionalsocialista; luego para la industria bélica.
Mauthausen/Gusen fue clasificado en su momento como el único campo de la «Categoría III», lo que representaba las condiciones de detención más severas entre los campos de concentración nacionalsocialistas. En ese tiempo su mortalidad fue una de las más altas entre los campos de concentración del III Reich.
10.200 presos fueron asesinados mediante gas letal en la cámara de gas del campo central (Gusen), también en las instalaciones del castillo de Hartheim o bien en un vehículo adaptado para ello que realizaba el trayecto entre Mauthausen y Gusen.
La mayoría de los presos murió como consecuencia de la explotación de su fuerza de trabajo, llevada a cabo sin ningún escrúpulo y acompañada de malos tratos, así como unas raciones alimentarias insuficientes, una vestimenta deficiente, y la carencia de atenciones médicas. En total perdieron la vida unos 100.000 presos en Mauthausen, Gusen y sus subcampos, cerca de la mitad de ellos en los últimos cuatro meses que precedieron a la liberación.
En Mauthausen hay 23 países representados, siendo Estados Unidos y Cuba los únicos países del continente americano, a los que se sumará Uruguay desde este próximo domingo 11, «en el marco de una larga tradición en materia de defensa, promoción y protección de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, y en consecuencia, de repudio a las violaciones masivas de derechos humanos cometidas durante el Holocausto», destacaron desde la Embajada en Austria.
Memoriales
A pesar de que en Mauthausen se ha conservado mucho, comparativamente, de las construcciones originales del campo de concentración, el aspecto del Memorial hoy se diferencia en aspectos fundamentales del campo tal y como fue liberado el 5 de mayo de 1945.
Tras permanecer bajo administración americana, el campo fue utilizado durante varios meses, a partir del verano de 1945 por parte del ejército soviético como alojamiento de soldados. El 20 de junio de 1947 la Autoridad de ocupación soviética entregó el antiguo campo de concentración de Mauthausen a la República de Austria con la condición de erigir un Memorial.
Con motivo de las modificaciones con vistas al Memorial fueron desmontadas la mayor parte de las barracas de los presos, las barracas de los SS que todavía permanecían y las instalaciones técnicas para la explotación de la cantera. En la primavera de 1949 tuvo lugar la inauguración del Memorial con el nombre de «Monumento público de Mauthausen».
En el otoño de 1949 Francia levantó en el emplazamiento de las antiguas barracas de la administración SS el primer monumento nacional. Posteriormente numerosas naciones y grupos de víctimas llevaron a cabo más monumentos.
A principios de los años 60 se ubicó en el interior del Memorial de Mauthausen un cementerio al cual se trasladaron posteriormente los restos mortales de las víctimas del campo de concentración que se encontraban en los “cementerios americanos» en Mauthausen y Gusen así como aquellos que yacían en las fosas comunes que habían utilizado los SS. En el llamado Campo II y en el recinto de las barracas de los presos 16 a la 19 yacen más de 14.000 víctimas.
Desde la inauguración de la exposición permanente sobre el Campo en el edificio de la enfermería en el año 1970 el Memorial se fue convirtiendo cada vez más en un lugar de la transmisión histórica. Con la construcción del Centro de Visitantes en el año 2003 se puso la primera piedra para el nuevo concepto de comunicación de un mensaje por parte del Memorial. Actualmente se elabora un nuevo concepto museístico del Memorial.
Homenaje a uruguayo en campo de concentración “Mauthausen”
09/May/2014
UyPress