Histórico encuentro interconfesional

17/May/2012

La Nación, Editorial

Histórico encuentro interconfesional

Jueves 17 de mayo de 2012
Editorial
Aplaudimos la reunión en el Vaticano entre el Papa y representantes de los congresos judíos latinoamericano y mundial
Días pasados, el Papa Benedicto XVI recibió por primera vez en el Vaticano a 27 representantes del Congreso Judío Latinoamericano y al presidente del Congreso Judío Mundial. Durante el encuentro, se destacó el trabajo conjunto que judíos y católicos llevan adelante para alcanzar la paz y la inclusión social en la región.
En la Argentina y en Brasil, predominantemente, y en América latina, en general, las comunidades judías se desenvuelven en medio de una mayoría cristiana y todas ellas llevan adelante simultáneamente sus creencias y tradiciones con plenitud y evidencian que la relación entre judíos y católicos es un ejemplo no sólo de muy buena convivencia sino también de amistad y cooperación.
En su mensaje, el Papa condenó explícitamente el antisemitismo en cualquiera de sus manifestaciones -incluido el disfrazado antisionismo- y rescató el valor de superar los prejuicios y de rechazar toda forma de discriminación. Su declaración sentó las bases para una nueva valoración teológica de la relación de la Iglesia con el judaísmo a partir de una rica herencia espiritual compartida.
En ese histórico encuentro interconfesional, se destacó la coincidencia de las tradiciones católicas y judías que convocan a construir un mundo más justo y solidario. Al aunar los espíritus de manera fraterna, cimentando el trabajo conjunto a favor de quienes más lo necesitan, defendiendo la familia, el pluralismo y la democracia se potencia el valor del mensaje que la sociedad recibe, como parte de los valores comunes que emergen de las diversas tradiciones religiosas.
Durante la audiencia, las comunidades judías manifestaron también su agradecimiento frente al trascendente paso dado por la Iglesia de Roma que estableció relaciones diplomáticas con el Estado de Israel, un joven país de 64 años al que lo unen vínculos espirituales indisolubles.
El rescate de los principios básicos de convivencia por parte de los representantes de las comunidades judías constituye una bocanada de aire fresco después de las absurdas imputaciones de antisemitismo y nazismo contra periodistas de indiscutida raigambre democrática, proferidas no hace mucho por la presidenta Cristina Kirchner al calor de uno de sus acostumbrados discursos propagandísticos.
Este ejemplificador encuentro interconfesional da un fuerte espaldarazo a una serie de valiosas iniciativas en el país entre las que, con distintos matices, se destaca lo realizado por el Diálogo Argentino, por un lado, y por el Instituto del Diálogo Interreligioso, por el otro. Este último, al integrar a representantes de las religiones musulmana, judía y católica. Más recientemente, la Organización Judía para el Diálogo Interconfesional (OJDI) celebró, siguiendo la narración bíblica, la tradicional Pascua hebrea (Séder de Pésaj) en una sede de la Universidad Católica Argentina. La amplia concurrencia coreó tradicionales canciones y degustó platos judíos propios de la festividad en un clima de alegre confraternidad.
Una vez más, desde estas columnas deseamos fervientemente adherir a estos ejemplos que nos llegan desde el campo de la fe, superando divisiones, recurriendo a la oración conjunta por el bien de la Nación y al diálogo y al intercambio de puntos de vista sobre los problemas concretos que nos aquejan.
Aplaudimos que se saque partido del paraguas de valores comunes arraigados en las tradiciones religiosas para continuar transitando una senda de acercamiento, pues esto redunda en claros beneficios para una sociedad que debe continuar fomentando la tolerancia y el diálogo en todos sus niveles aun cuando muchos sólo se empeñen en promover la cultura del enfrentamiento, la división, el odio, la venganza y el rencor.