Hamas. Nada nuevo bajo el sol

10/May/2017

PorIsrael, Fuente: ACOM

Hamas. Nada nuevo bajo el sol

El día 1 de mayo, la organización
terrorista Hamas presentó un nuevo documento político estableciendo las líneas
maestras de la organización para el futuro. El documento, en teoría, viene a
modificar, que no sustituir, la carta fundacional de la organización de 1988.
El
acto se produjo en la ciudad de Doha, capital de Qatar, país mecenas de Hamas y
uno de los principales exportadores del islamismo radical y patrocinador de
diferentes organizaciones terroristas que operan en Oriente Medio, algunas de
ellas vinculadas al ISIS.
La pretensión de algunos medios de que con
el nuevo documento Hamas modera o suaviza su posición en base a la aceptación
de un estado palestino en las líneas del alto el fuego de 1967 no se mantiene
tras una detallada lectura del mismo. El texto mantiene la retórica violenta,
racista y genocida de la carta fundacional y sus criminales objetivos que no
son otros que la desaparición del estado de Israel, la limpieza étnica de
judíos y la proclamación de un califato islámico. Esos objetivos son
compartidos por otras organizaciones terroristas similares como el ISIS, Al
Nusra, Al Qaeda o La Yihad Islámica.
El nuevo documento rechaza rotundamente el
derecho a la existencia de Israel, tiene un profundo carácter racista
concediendo la nacionalidad palestina solo a la comunidad árabe. Es un
documento integrista que proclama la supremacía del Islam, promueve la
violencia contra israelíes y judíos, se manifiesta en contra de la legalidad
internacional, de las negociaciones de paz, de los acuerdos de Oslo y la
solución de dos estados. No manifiesta ningún compromiso territorial
definitivo, ni ninguna aceptación del estado de Israel por lo que difícilmente
puede ser considerado un documento moderado, un gesto positivo o un paso
adelante en la solución del conflicto árabe israelí. Simplemente constituye un
lavado de cara destinado a la opinión pública occidental y a los estados árabes
moderados al objeto de ganar nuevos apoyos para una organización terrorista
cada vez más cuestionada y acorralada.
En
un fallido intento de atenuar el evidente antisemitismo plasmado en la carta
fundacional de la organización terroristas y por cuestiones de conveniencia
política, Hamas manifiesta que su lucha no es contra los judíos, pero les priva
a estos de sus derechos fundamentales, entre ellos su legítima aspiración de
tener un estado propio.
No
obstante a todo lo anterior cualquier modificación en el estatuto original de
Hamas no puede ocultar el pensamiento y el objetivo, públicamente manifestado,
de sus propios líderes.
“No hay legitimidad para el asentamiento
sionista en Palestina, no hay diferencia entre sus asentamientos dentro de las
fronteras de 1967 o en cualquier otra parte de Palestina, todo es igualmente
ilegítimo”.
Jefe de la oficina política de Hamas,
Khaled Mashal, 28 mar 2017, Alayam: “Hamas está desarrollando su doctrina
política, pero sigue adhiriéndose a la yihad y a la resistencia, ya que ésta
siempre seguirá siendo la principal estrategia del movimiento, que nunca
abandonaremos”.
Husam Badran, portavoz de Hamas:
Exhortó a las fuerzas de “resistencia” en
Cisjordania a llevar a cabo más ataques terroristas y describió el ataque como
uno de los “actos valientes y devotos llevados a cabo por jóvenes palestinos
durante la Intifada Al-Quds [Violento levantamiento].”En la actualidad, Hamas, considerada una
organización terrorista por EE.UU., la UE, Australia y Canadá, continua
excavando túneles para adentrarse en territorio israelí y amenazar a la
población civil. Hamas continúa promoviendo la violencia y participando en la
misma, tanto en Gaza como en Judea y Samaria, llegando incluso a instigar una
tercera intifada. Hamas continúa aumentando y mejorando su arsenal de misiles
con los que bombardear indiscriminadamente al estado de Israel. Hamas continúa
entrenando a miles de terroristas, malversando fondos de ayuda humanitaria para
sufragar sus actos de terror, envenenando la mente de los niños y militarizando
a la infancia palestina, sometiendo de forma brutal a su propia población a la
que convierte en rehén de su organización, y todo ello con el beneplácito y
silencio cómplice de algunas organizaciones que, como el BDS Rescoop, prefieren
mirar a otro lado.
Ese
es el verdadero Hamas.