Hamas, el verdugo de Gaza

15/May/2018

PorIsrael- por Bryan Acuña

Hamas, el verdugo de Gaza

Al menos 50 mil palestinos se manifestaron
el 14 de mayo cerca de la cerca de separación con Israel desde la Franja de
Gaza, el llamado de los líderes palestinos viene desde finales de marzo, tienen
una inversión fuerte en este campamento con las intenciones de romper las zonas
de seguridad israelíes y atacar dentro de territorio civil; ese ha sido el
llamado del grupo islamista Hamas, ni más ni menos.
En las semanas anteriores las
manifestaciones se habían saldado un número de 50 muertos aproximadamente, la
mayoría identificados como milicianos del grupo islamista, pero esta semana por
diversas circunstancias el llamado ha sido distinto, y los resultados trágicos
para una población que es llevada a la muerte mientras sus líderes lanzan
consignas de guerra ofreciendo la sangre de los convencidos ciudadanos como
sacrificio a Baal, incluyendo niños. Algunos eventos que coinciden estos días son:
El 14 de mayo se celebra según el
calendario gregoriano el 70 aniversario del establecimiento del Estado de
Israel, coincide además con la decisión del gobierno estadounidense de
trasladar su embajada de Tel Aviv hacia Jerusalem, lo que podría ser un factor
que encendiera aún más los ánimos, aunque este aspecto es más una excusa que un
hecho consumado.
El 15 de mayo es la fecha designada como
día de la tragedia palestina (Nakba) que coincide con la primera guerra árabe –
israelí un día después de fundado el Estado de Israel y que se empezaran a dar
salidas masivas de árabes del territorio de la Ex Palestina Británica hacia
otros sitios.
También el 15 de mayo comienza el mes más
sagrado del islam, el Ramadán, dando como resultado un incremento en la violencia
sectaria en diferentes territorios musulmanes, lo que podría incrementar
también los llamados violentos conforme más se acerque al primer viernes del
mes sagrado.
De los miles de palestinos que se acercaron
hoy a esta marcha, murieron al menos 55 y más de 2.000 fueron heridos. Si se
saca en consideraciones numéricas y ante la violencia que se utilizó, el número
es muy bajo realmente. De querer señalarse esto como una masacre, se entraría
en una ligereza de análisis considerando que si la intención fuera el asesinato
masivo de los manifestantes, no se logró ni el 1% sobre el total de los
asistentes, lo cual no quiere decir que lo haga menos grave, pero siendo
críticos realmente en el llamado al reclamo por un asesinato indiscriminado la
situación en el terreno fue controlada.
En agosto de 2014 en Egipto por ejemplo en
una represión del islamista Mohammed Mursi contra manifestantes asesinaron a
más de 200 personas, mismo número que se dio en el 2012 en una manifestación
contra el régimen de Assad en Siria, pero las protestas globales no fueron tan
evidentes, porque no se trataba de un conflicto mediático como el palestino –
israelí, sino lo que pasa en otras zonas donde los inviernos islamistas hacían
de las suyas.
Los medios tienden a escalar los criterios
o cambiar discursos para darle un nivel distinto a la impresión que ellos
quieren dejar sobre los diversos conflictos. En el caso de los enfrentamientos
de Gaza se quiere vender la noción que las manifestaciones han sido pacíficas y
que por lo tanto, hubo una respuesta desproporcionada por parte de Israel,
siendo la verdad que cualquier ataque contra la frontera de un país no se
quedará sin una respuesta, en especial cuando el llamado de la parte atacante
es abiertamente el asesinato contra población civil. Y acá debe quedar claro
que la frontera puede ser la internacional o la establecida después de un
proceso beligerante pero la circunstancia de protección será la misma.
¿Se debe considerar una tragedia lo que
vive Gaza?
Sin ninguna duda lo que ocurre en esta
región del planeta altamente poblada y con índices de desarrollo humano muy
bajos es terrible, imaginen el escenario del lugar: bajo un bloqueo económico
desde hace más de una década, dirigidos por un grupo altamente corrupto que les
roba los recursos de ayuda humanitaria y los extorsiona, con los líderes de la
otra agrupación política preocupados más por figurar en los medios
internacionales que hacer algo verdaderamente útil para mejorar su situación,
con acceso limitado a servicios públicos por la dependencia en mucho porcentaje
de lo brindado por su vecino Israel; que además es enemigo y que con el
beneplácito del liderazgo del otro sector limita el suministro de electricidad
y los accesos a su territorio solo en extrema urgencia humanitaria.
¿Qué motivaciones tendría Hamas para lanzar
a su población civil a una situación tan grave como esta y cómo utiliza las
marchas como herramientas de distracción?
El medio británico Telegraph lo explica
bien en 3 aspectos fundamentales:
Canalizar la ira que hay a nivel popular en
Gaza hacia afuera contra el enemigo externo se convierte en la excusa perfecta,
Israel, no hacia adentro contra Hamas que ha ido desgastando su liderazgo.
Los gazatíes se encuentran enojados y muy
desesperados por su situación. Realizar este tipo de marchas son una forma de
canalizar esos sentimientos contra Israel. El derecho al retorno que fue la
excusa por la que lanzaron el proceso de las marchas, es una idea unificadora
en la que todos los palestinos pueden ponerse de acuerdo, independientemente de
si apoyan a Hamas o no. A esto se añade la cantidad de palestinos muertos en
manos de las fuerzas israelíes que concentra gran cantidad de ira palestina
contra Israel.
El apoyo por parte de la agrupación
islamista de Hamas le suma réditos en su pelea interna por la hegemonía
política. Hamas ha estado enfrascado en una lucha de una década con sus rivales
en la Autoridad Palestina (AP), el organismo reconocido internacionalmente con
sede en Ramallah. Las marchas permiten que Hamas se presente como la verdadera
resistencia contra Israel, mientras que la Autoridad Palestina coopera
estrechamente con Israel en cuestiones económicas y de seguridad, lo que le
coloca de cara a la imagen pública de los palestinos como “traidores” o “colaboracionistas”
del régimen ocupador.
Bajo esa premisa el grupo islamista
aprovecha cualquier oportunidad para desviar la atención de la política
doméstica y concentra todo su esfuerzo en que se canalicen frustraciones
(aunque de forma suicida) contra los israelíes.
Otra pregunta que hacen los que justifican
el comportamiento del Hamas es si se puede juzgar a la “resistencia” por luchar
contra quienes consideran usurpadores de su territorio. La respuesta a una
pregunta retórica sería a través de nuevos planteamientos:
¿Qué considera como “sus territorios”?
Porque desde la posición de Hamas todo Israel es ocupación, por lo tanto el
llamado a resistencia pasa a ser un llamado a exterminio contra Israel, por lo
tanto si la visión de resistencia es esa, su deseo no es de libertad para los
palestinos, sino de desaparición para los israelíes.
¿Se puede llamar resistencia al uso de
niños pequeños para que estén en medio de una línea de fuego en vez de
encontrarse bajo la tutela de sus padres, algunos siendo enviados al frente de
la línea de batalla para ser expuestos a salir heridos o mucho peor, muertos.
¿Es resistencia utilizar el grito de
“Khaybar Khaybar” en referencia al asesinato de judíos por parte del profeta
Mahoma y la llegada del ejército del profeta a asesinar más judíos? No se
tendrá que tomar como advertencia este grito y considerar que no se trata de
una exclamación de libertad sino directamente de asesinato.
No hay tal cosa como la “Resistencia
Palestina” por la libertad de sus territorios, sino abiertamente el llamado de
grupos milicianos como estos es el de asesinato y exterminio, no solo contra
militares, sino contra civiles.
¿Hay posibilidades de una solución en el
corto tiempo?
Una vez más hay que señalar que no se
vislumbra una solución en corto plazo de este conflicto, los picos de violencia
en este conflicto se conservan durante un tiempo, en ocasiones con tendencias
alcistas y en otras con posibilidades de mesura, todo dependerá no solo de los
actores directos (Israel y Hamas) sino de la agenda política de otros
involucrados en la región, considerando que hace tan solo unos días la tensión
estuvo en la frontera norte con intercambio militar entre Israel y fuerzas
asociadas a la República Islámica de Irán ubicadas en Siria.
Al menos durante este mes sagrado para los
musulmanes continuará el tenso intercambio en la frontera entre Israel y el
enclave costero de Gaza, que de no controlarse podría ocasionar una escalada
mayor, algo que a toda costa debe evitarse considerando los ánimos tan caldeados
que hay en la región en los últimos meses.
Hay un aspecto
importante en este tema, y es que además de querer exigir mesura y
responsabilidades a las acciones de Israel, es importante sentar las
responsabilidades de lo que hace Hamas, que si bien no representa a la
totalidad del gobierno palestino, desde hace más de 10 años ejerce de facto el
poder sobre los palestinos de Gaza y debería pesarle las consecuencias de sus
actos al exponer durante ya varios años a las comunidades civiles no solo a las
respuestas militares de Israel, sino a la propagación de una visión cargada de
odio que lo que hace es mantener abierto el portillo de reclutamiento de
futuros “guerreros” dispuestos a exponer su vida por la “liberación total”, así
la sangre ahogará a las generaciones futuras condenándolas a vivir prisioneros
de sus resentimientos y con pocos deseos de surgir realmente.