Exodo en Irak. Decenas de miles de cristianos y yazidíes huyen de los yihadistas

08/Ago/2014

Exodo en Irak. Decenas de miles de cristianos y yazidíes huyen de los yihadistas

Cien mil cristianos dejaron sus casas cuando combatientes
del Estado Islámico ingresaron a Qaraqosh, la ciudad cristiana más grande de
Irak, tras la retirada de las fuerzas del Kurdistán iraquí, que intentaban
detener su avance.

Milicianos islamistas radicales tomaron ayer
la ciudad cristiana más grande de Irak y zonas circundantes. La avanzada hizo
huir a decenas de miles de familias y provocó un desastre humanitario que
alarmó al papa Francisco y a la comunidad internacional. Con este avance, uno
de los acontecimientos más dramáticos en la ofensiva que ya lleva dos meses, el
grupo insurgente sunnita Estado Islámico (EI), considerado incluso más radical
que Al Qaida, extiende su control del norte de Irak y se sitúa a un paso del
territorio semiautónomo de los kurdos iraquíes, el Kurdistán iraquí, y de su
capital, Erbil. Nueve personas murieron ayer, entre ellas tres niños, y más de
cincuenta resultaron heridas por la explosión de un coche bomba cerca de una
mezquita ocupada por desplazados en la ciudad iraquí de Kirkuk, situada a 250
kilómetros al norte de Bagdad.

El vehículo, cargado de explosivos, estalló
cerca de la mezquita chiíta de Al Meshtabi, en el centro de la ciudad, y entre
los heridos había niños y mujeres. Las víctimas fueron desplazadas de la ciudad
de mayoría turcomana de Tel Afar, en la provincia septentrional de Nínive, y de
la aldea de Bashir, al sudoeste de Kirkuk. A los atentados contra objetivos
chiítas y fuerzas de seguridad se suma la ola de violencia como consecuencia de
los combates entre fuerzas gubernamentales y grupos insurgentes en varias
partes de Irak. Al menos 1737 iraquíes murieron y otros 1978 resultaron heridos
por actos de violencia y terrorismo en julio en Irak, según datos de la Misión
de Asistencia de Naciones Unidas para Irak (Unami, según sus siglas en inglés).

El éxodo de cristianos se produjo después de
que extremistas del EI detuvieran a unas cien familias cristianas y de la
minoría religiosa yazidi en un aeropuerto en el noroeste de Irak y asesinaran a
todos los hombres y secuestraran a los mujeres y niños, según denunciara ayer
la Media Luna Roja.

Mientras tanto, una serie de atentados dejaron
al menos 42 muertos en barrios chiítas de Bagdad en las últimas 48 horas,
después de que bombardeos de la aviación iraquí sobre posiciones del EI mataran
al menos a 70 rebeldes en Mosul, en el norte del país. En Bagdad, la primera
explosión se produjo al anochecer cerca de una estación de servicio en Sadr
City, en el nordeste de la capital, cuando una extensa fila de coches esperaban
para cargar nafta, y dejó 31 muertos, según informaron fuentes médicas y
policiales.

Nueve personas murieron poco después por la
explosión simultánea de dos coches bomba en el barrio de Ur, en el este de la
ciudad. En el sur de Bagdad, en tanto, un coche explotó en la zona de Al
Nairiya, donde murió un civil y nueve resultaron heridos. Al hacerse con el
control de Sinyar hace dos días, el EI desencadenó una crisis humanitaria que
fue denunciada por la ONU, ya que los residentes de la ciudad tuvieron que huir
a las montañas de los alrededores y permanecen atrapados allí.

Ayer, combatientes del EI ingresaron a
Qaraqosh, la ciudad cristiana más grande de Irak, tras la retirada de las
fuerzas de seguridad del Kurdistán iraquí, o “peshmergas”, que intentaban
detener su avance, dijeron fuentes de seguridad y sacerdotes. El EI capturó
localidades mayormente cristianas de la zona, como Telkif, Bertala, Al
Hamdaniya y Karamlesh, entre otras, dijeron las fuentes de seguridad y el
arzobispo católico caldeo de Kirkuk, Jospeh Thomas. Miles de familias abandonaron
sus hogares y huyeron hacia el vecino Kurdistán en busca de sitios más seguros.

El patriarca caldeo Louis Sako, líder de la
mayor comunidad cristiana de Irak, estimó que hasta 100.000 cristianos dejaron
sus casas y escaparon por la ofensiva nocturna del EI, y agregó que los
islamistas ocuparon iglesias, retiraron las cruces y crucifijos y quemaron más
de 1000 manuscritos, según informó la cadena británica BBC. Varias de las
localidades quedaron totalmente vacías, agregó la misma fuente. Desde el Vaticano,
Francisco urgió a la comunidad internacional a ayudar a los cristianos de Irak,
que emigraron en masa en la última década debido a sucesivos espasmos de
violencia en el país árabe. En un comunicado, la Santa Sede dijo que el papa
argentino vive con preocupación las dramáticas noticias que llegan desde el
norte de Irak.

El gobierno de Francia, a través de una nota
de su canciller, Laurent Fabius, pidió una reunión urgente del Consejo de
Seguridad de la ONU para que la comunidad internacional se movilice para
oponerse a la amenaza terrorista en Irak y para aportar ayuda y protección a
las poblaciones amenazadas.

La Unicef denunció el martes que al menos 40
niños habían muerto en las montañas como “consecuencia directa de la violencia,
el desplazamiento y la deshidratación que sufrieron en los últimos dos días” y
pidió ayuda urgente para los cerca de 25.000 menores “atrapados en las montañas
que rodean Sinyar”. Swanson señaló que las 200.000 personas que se dirigen al
Kurdistán se sumarán a los más de 300.000 desplazados y 230.000 refugiados
sirios que ya se encuentran allí, lo que hace de esta situación un “desastre
humanitario de proporciones inmensas”.

Ver video. Fuente BBC

http://www.bbc.co.uk/mundo/video_fotos/2014/08/140808_video_irak_yazidies_estado_islamico_men.shtml