Ynet en Español- por Tom Wichter
De Israel a Latinoamérica: el Encuentro Internacional de Educación Judía reunió a más de mil maestros
Por iniciativa de la Organización Sionista Mundial, y con apoyo directo desde Israel, esta semana finalizó en Buenos Aires un congreso educativo en el que participaron 1300 personas de diversos países de Latinoamérica. «Lo que pasó no tiene precedentes a nivel mundial», dijeron desde la organización.
Risas, selfies y un saludo que se repite: «¡Hasta la próxima!». El miércoles finalizó el Encuentro Nacional de Educación Judía, organizado por la Organización Sionista Mundial, y que reunió en Buenos Aires a más de mil educadores de escuelas judías de Venezuela, Brasil, Uruguay, Chile, México, Perú y diversas provincias de Argentina.
Además del buen humor generalizado en el brindis de despedida en la escuela Martín Buber, sede del evento, para los organizadores el balance de lo que ocurrió en esos tres días fue muy positivo: «Lo que pasó acá no tiene precedentes mundiales», opinó Silvio Joskowicz, titular del Departamento de Educación de la OSM, ante la consulta de Ynet Español.
El evento tuvo auspicio directo de Israel a través del proyecto “Meizam Hatfutzot United”, de vínculo estrecho con el Estado, y lo impulsó la OMS para colaborar con la capacitación docente de las colectividades judías latinoamericanas. «Entendimos que teníamos que involucrarnos porque creemos que en la educación formal hay una crisis grande», explicó Abraham Duvdevani, presidente de la OSM, y detalló los tres motivos que identifica: el factor económico como traba para matricular alumnos, el interés de una generación de padres ejemplificado en la demanda de enseñanza de inglés por encima del hebreo y diversas falencias en el área docente.
Sobre ese tercer punto, en el que Duvdevani explica que «hay poco recambio de maestros y los que ingresan al sistema no reciben la misma capacitación que hace 30 o 40 años», se planificó este Encuentro Internacional. «La diáspora creó el Estado de Israel y llegó el momento de ser recíproco con las comunidades de todo el mundo», sintetizó la idea Silvio Joskowicz.
«Históricamente Argentina era el dínamo de todo Latinoamérica, desde acá se exportaban morim a todo el continente, pero eso se terminó y ahora hay que buscar herramientas directamente en Israel», explicó Joskowicz, no solamente sobre el auspicio del evento sino también en función de la participación de siete capacitadores israelíes que viajaron a Buenos Aires especialmente para la ocasión.
«Sabía que iba a encontrar un público muy predispuesto, y como bonus disfruté de un clima amoroso y cálido en todas las charlas», explicó la doctora Noga Kojavi, una de las profesionales en cuestión, mientras compartía una charla informal con algunos de los docentes participantes.
El staff de disertantes también incluyó otros profesionales locales, en algunos casos integrantes de la comunidad judía y en otros no. «No necesitamos al maestro para informar, en Google está todo, lo que se precisa es una formación integral para que los docentes logren generar preguntas adentro de las aulas», argumentó Joskowicz sobre el abanico de enfoques tratados, y también se refirió a la diversidad dentro del propio judaísmo: «Vinieron ortodoxos y reformistas, religiosos y seculares, más de mil participantes de toda la gama ideológica comunitaria. El respeto a la diversidad es la única forma de generar un diálogo y eso es lo que pasó estos días aquí», subrayó.
Por último, el encargado del Departamento de Educación de la OMS manifestó su intención de que el apoyo a los docentes latinoamericanos no termine aquí: «Hay que dejar que decante la buena energía que se vivió en Buenos Aires, pero sin dudas esto no puede ser una acción puntual, sino el puntapié inicial de un proceso a cinco años», anunció.
Encuentro sin precedentes
26/Jul/2019