La ciudad de Malmö está situada al sur de
Suecia. Es la tercera más poblada del país, con 309.912 habitantes. Cerca del
30% son de procedencia extranjera, de los cuales, algo más de la mitad de
origen musulmán, países como Irak, Somalia, Palestina, Bosnia e Irán.
La presencia judía en Suecia data de 1772.
Los judíos en el país rondan los 20.000, con solo 7.000 miembros en sus
congregaciones. En la ciudad de Malmö proceden de Alemania, Rusia, Polonia y
Ucrania. La Sinagoga ha sido construida en el año 1903. Hace 50 años la
comunidad judía tenía unos 2.000 miembros, cosa que disminuyó a 600 en estos
días. Se calcula que 30 familias huyeron a Israel.
Hechos que llaman la atención
Con una serie de artículos en el periódico
local Skánska Dagblader a principios de 2010, pusieron de relieve como la
población local experimentaba un aumento de la inseguridad y del antijudaísmo.
Ilmar Reepalu, socialdemócrata e intendente
entre 1985-2013, lo ha incitado en parte con declaraciones, nada afortunadas
como “sionismo es igual a racismo” y otra “si los judíos suecos repudiaran al
ejército israelí en los territorios ocupados, sufrirían mucho menos la
persecución sobre ellos”.
Fue amonestado por su partido por las
manifestaciones pero para nada removido de su cargo. La respuesta del rabino
Najman de la ciudad fue: es inexcusable decir que “el sionismo, el fascismo y
el apartheid son lo mismo”. Es evidente que sus declaraciones atraen votos de
la comunidad musulmana.
Publica el periódico Sydsvenkan, el 18 de
octubre de 2015. Dos miembros del Parlamento sueco, Hillevi Larsson del Partido
Socialdemócrata y Daniel Sestravajiv del partido de izquierda, participaron en
una manifestación propalestina en Malmö donde se gritaban consignas como
“slakta judarna” (descuartizar a los judíos), una manera de realzar los
apuñalamientos en Israel.
En la ciudad de Helsingborg, al sur de
Suecia, en un programa de educación para adultos, Komvux, la dirección de la
escuela criticó la conducta de un profesor por exponer en clase los hechos sucedidos
en el Holocausto. ¿Qué había sucedido? Un alumno preguntó si realmente había
pasado porque le habían enseñado otra cosa. El argumento de la amonestación fue
el siguiente: “Lo que es historia para nosotros no es la historia de los demás.
(…) Cuando tenemos otros alumnos que han estudiado otros libros de historia, no
tiene sentido enfrentar datos con datos”.
En el canal TV4 sueco, uno de los más
importantes, a finales de 2014 el rapero Dani M. proclamó teorías conspirativas
antijudías en las redes sociales y en sus canciones.
Ante el atentado terrorista en febrero de
2015 en Copenhague, y el asesinato de un guardia judío, el rapero compuso: “No
te dejes engañar que estas cosas ocurren al azar. Estas cosas pasan porque se
permite que se produzca y/o son patrocinados por la misma élite que se
beneficiará de ella”.
Ya había afirmado: “la familia Rotschild
controla virtualmente todo el sistema bancario en el mundo y el Estado de
Israel, a través del cual también se controla básicamente todo el mundo de los
medios”.
Gina Dirawi, de origen palestino, es muy
conocida en la televisión sueca. Escribió en su blog que los actos de Israel se
podrían comparar a los de Hitler. Ara años más tarde aconsejar que leyeran un
libro que cuestionaba el Holocausto. El mensaje del libro interpreta que la
persecución de nazis a judíos sucedió porque actuaban en defensa propia. El
autor Lasse Wilhelmsson, se mueve entre círculos nazistas, de extrema izquierda
y radicales musulmanes.
Más tarde se retracta de los comentarios en
su blog y declara que pide perdón y que en ningún momento quiso herir
susceptibilidades.
Dirawi presentó el Melodifestivalen, uno de
los eventos musicales más populares de Suecia, en 2012 y 2013. En 2016 repite
en el concurso musical.
En enero del año 2015 un periodista de la
televisión sueca, Peter Lindgren, lleva a cabo una investigación: quería
verificar la situación de los judíos de Malmö. Para eso se pone un kipá y un
collar con la estrella de David. Con una cámara y un micrófono se paseó por la
ciudad.
El documental se tituló “Odio a los judíos
en Malmö”. En el mismo se ve a Lindgren sentado en un café en el centro de la
ciudad. Allí recibió insultos de parte de los peatones como “judío de mierda”,
“Satanás judío”, una persona lo invitaba a salir a pelear. Algunos le
recomendaron que se retire del lugar por su seguridad.
El 19 de julio de 2015 el diario Sydsvenkan
publica un reportaje a la joven Shirley Tsubarah, de 25 años, que nació en
Malmö, de madre sueca y padre israelí. Ella y su familia han recibido
diferentes tipos de ataques. Al coche le pintaron “Vete a casa, cerdo judío”.
En la escuela, junto a sus hermanos han sido insultados en el pasillo en cuanto
se enteraron de su ascendencia judía. “Durante mi educación secundaria, los
estudiantes musulmanes me gritaban palabras como ‘espera y verás lo que pasa
cuando te atrapemos’. Mi hermano fue severamente golpeado por ser judío”,
continúa Tsubarah, algo que ignoran conscientemente.
Se elevaron 134 quejas el año pasado a la
policía de Malmö, includos reclamos de violencia y daños a la propiedad. Pero
todos esos archivos se cerraron sin investigaciones.
Tsuburah se unió al ejército israelí y
trabaja en una empresa de alta tecnología en Tel Aviv.
El enviado especial del presidente Barack
Obama, Ira Forman, en marzo del 2015, comenta para el periódico Sydsvenkan: “Me
preocupa en general la situación en Malmö. Hay buenas intenciones de parte de
la nueva intendente Katrin Stjerfeldt, pero me inquieta por lo que va a suceder
en el futuro. Y existe el riesgo de que suceda algo trágico si no se trabaja en
la seguridad de la comunidad”.
Las antenas parabólicas lucen en la mayoría
de las casas de los migrantes, especialmente en barrios como Rosengard, y eso
hace que jóvenes musulmanes que viven en Suecia sigan con sus referencias de
Medio Oriente y repitan mensajes antijudíos y teorías conspirativas que
propagan los medios de esos países. Las mezquitas no hacen mucho para
contrarrestar esa propaganda que viene de afuera. De esta manera, para los
recién llegados, algunas veces se extiende a una generación, les es imposible
compartir los ideales de democracia y valores del entorno que los rodea. Pero
entender que lo que sucede en Malmö es solo consecuencia de la inmigración es
un error. Los partidos políticos suecos alimentan tal situación para ganar el
voto del inmigrante, que tienen el privilegio en Suecia de poder sufragar para
representantes comunales, con solo tres años de residencia y sin ser ciudadanos
suecos. Es la causa que los políticos no hablan del antijudaísmo musulmán.
Dice el rabino principal de Estocolmo: “no
todos los musulmanes se comportan con violencia; se trata solo una minoría pero
es un grupo dominante e influyente y el resto le teme y por eso no reaccionan”,
dice. ¿Tiene futuro la comunidad judía de Suecia’
En Suecia, los judíos huyen de la ciudad de Malmö
12/Feb/2016
Voces, Por Hebert Abimorad