El tesoro documental judío oculto en un confesionario durante el Holocausto

26/Dic/2017

Informe 21

El tesoro documental judío oculto en un confesionario durante el Holocausto

Durante décadas, el confesionario de una
iglesia lituana guardó un secreto: documentos de gran valor que revelan cómo
vivían los judíos de Europa del Este antes y durante el Holocausto. Textos
religiosos, literatura y poesía yidis, testimonios sobre los pogromos,
autobiografías, fotos…Algunos son de mediados del siglo XVIII y «la
diversidad de esta colección corta la respiración», detalla David Fishman,
profesor de historia judía en el seminario teológico judío de Nueva York.
El hallazgo es una «sorpresa
total», recalca. «Casi se podría reconstituir la vida de los judíos
de antes del Holocausto basándose en estos documentos porque no falta ningún
aspecto, ninguna región, ningún periodo».
Bajo el nazismo y la época soviética
estuvieron ocultos. Salieron a la luz este año, cuando los archivos se
trasladaron desde la iglesia a la biblioteca nacional lituana de Vilna,
renovada recientemente.
Constituyen, junto con un hallazgo hace
casi 30 años en Vilna, «el descubrimiento más importante para la historia
judía desde el de los manuscritos del mar Muerto en los años 1950», afirma
Fishman.
Entre las piezas más valiosas destacan los
manuscritos originales de poemas escritos en el gueto de Vilna por el gran
poeta yidis Avrom Sutzkever, incluido el desgarrador «A mi hermano».
«Teníamos las versiones que había
rehecho de memoria y publicado justo después de la guerra», explica
Fishman. «Ahora tenemos los manuscritos que escribió en el gueto y hay
diferencias».

– ‘Jerusalén del Norte’ –

Un contrato concluido en 1857 entre los
aguadores judíos de Vilna y la célebre academia rabínica (yeshiva) Ramailes,
permite entrever la vida cotidiana de hace 160 años: a cambio de una biblia y
de un talmud (texto fundamental del judaísmo), la yeshiva permitió a los
aguadores usar gratuitamente una sala para las oraciones del sabbat y las
fiestas judías.

El libro de los pacientes de Zemach Shabad,
un conocido médico y militante social y político, figura entre los documentos
consultados por la AFP.

Vilna, apodada a veces la «Jerusalén
del Norte», fue un centro cultural y religioso judío, con cientos de
organizaciones sociales, religiosas y culturales.

El Instituto científico yidis YIVO, creado
en 1925 y cofundado por Zemach Shabad, era una institución muy importante. Un
año más tarde se abrió una sucursal en Nueva York que se convirtió en el
cuartel general tras la invasión alemana de Europa oriental.

– Traficantes de libros –

Los nazis aniquilaron a la comunidad judía
lituana y saquearon su patrimonio cultural después de haber ocupado Vilna en
1941.

En «The Book Smugglers» (los
traficantes de libros), David Fishman cuenta cómo los nazis usaron a los poetas
y los intelectuales judíos lituanos para reunir los bienes culturales más
valiosos con el fin de enviarlos a Alemania y estudiar a este pueblo que
querían exterminar. Una parte de ellos llegaron a Fráncfort pero los habitantes
del gueto judío se movilizaron y escondieron muchos, jugándose la vida.

Después de la guerra, un bibliotecario
lituano, Antanas Ulpis, salvó de nuevo estos manuscritos de los ocupantes
soviéticos que querían destruirlos como parte de las purgas antisemitas
lanzadas por Stalin. Ocultó algunos debajo de una pila de periódicos en un
confesionario de la iglesia San Jorge convertida en almacén de libros por los
soviéticos.

Allí permanecieron décadas, hasta su
hallazgo el año pasado y su envío a la biblioteca nacional, que ya alberga los
archivos judíos encontrados después de la caída de la URSS. El conjunto de la
colección cuenta con unas 170.000 páginas

– Historia en la red –

Desde 2015, el Instituto YIVO de Nueva York
digitaliza esta colección y los documentos hallados en 1946.

Para Simonas Gurevicius, uno de los pocos
judíos de Vilna que habla yidis, el hallazgo de los manuscritos demuestra que
Hitler y Stalin no lograron borrar de la faz de la tierra el idioma y la
civilización yidis.

«La estrella de Jerusalén del Norte
casi se ha apagado pero su luz todavía brilla», declaró Gurevicius a la
AFP.

Alrededor de 195.000 judíos lituanos
murieron durante la ocupación nazi entre 1941 y 1944.