El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH)
ha confirmado con extrema urgencia lo bien fundado de la decisión del gobierno
francés de expulsar al imán musulmán El Hadi Doudi (63 años) que llevaba varios
años lanzando sermones incendiarios que las fuerzas de seguridad han
considerado subversivos y muy próximos al yihadismo terrorista.
Sucesivos gobiernos franceses han cerrado
policial y judicialmente más de un centenar de los 2.450 «lugares de culto»
musulmán que existen en Francia (67 millones de habitantes), expulsando a otros
tantos imanes, fichados como peligrosos o muy peligrosos.
El caso del imán El Hadi Doudi ha tenido un
dimensión europea como consecuencia de un recurso de urgencia presentado ante
el TEDH por los abogados del acusado.
La sentencia expeditiva del TEDH confirma lo
bien fundado de la decisión gubernamental: tras una «espera» de varios días, El
Hadi Doudi será expulsado y su «lugar de culto», en Marsella, previsiblemente
cerrado.
Las «oraciones» y «prédicas» de los imanes
salafistas son percibidas como una de las amenazas más graves que se ciernen
sobre numerosos suburbios franceses.
El Hadi Doudi estaba fichado y «seguido» desde
hacía varios años. Sus sermones habían sido «estudiados» por los especialistas,
acumulando «material» jurídico y policial, con palmarias pruebas de «incitación
al odio» y la violencia subversiva, atizando una suerte de guerra civil,
nacional, primera fase de una guerra religiosa subversiva, internacional.
En Francia no existen estadísticas étnicas ni
religiosas, oficiales; pero, desde hace años, se calcula oficiosamente que
entre 4 y 6 millones de franceses son musulmanes, de muy diversa sensibilidad,
enfrentada en muchas ocasiones. Según varios estudios solventes, 15.000
musulmanes franceses serían salafistas, una «variante» del islam entre mística,
arcaica, totalitaria, revolucionaria y subversiva. Muchos de esos salafistas
franceses están fichados y son objeto de alguna vigilancia policial. Pero no es
fácil «seguir la pista» de 15.000 sospechosos.
El imán expulsado con destino a su país de
origen, Argelia, predicaba un salafismo particularmente radical, entre el odio
étnico y la «justificación» de la «lucha armada».
El TEDH confirma la expulsión de un temible imán salafista francés
20/Abr/2018
ABC, España- por Juan Pedro Quiñonero