El régimen iraní ejecutó en la horca a 800 personas en 12 meses

27/Ago/2014

Infobae

El régimen iraní ejecutó en la horca a 800 personas en 12 meses

Las dos últimas víctimas
del gobierno de Hasan Rohani fueron dos hombres ajusticiados en público en Sari
y Borazjan
Desde que Rohani asumió
su cargo, a principios de agosto de 2013, se ha producido un aumento en la
violación de los derechos humanos en Irán. Alrededor de 800 personas han sido
ejecutadas durante el último año en el país persa, muchas de ellas, en público.
Las dos últimas víctimas
de la pena capital fueron dos hombres: uno de ellos perdió su vida en la ciudad
de Sari (en el norte iraní), mientras que el otro también fue
«colgado» en la horca en la ciudad de Borazjan, en el oeste. Y en
ambos casos todo se produjo a la vista del público presente.
Mientras tanto, el lunes
las autoridades de la cárcel principal de la ciudad de Bandar Abbas (en el sur
del país) transfirieron a un grupo de cinco hombres hacia un confinamiento
solitario, a la espera de que se cumpla con su condena a muerte.
Se espera que los
prisioneros Mohammad Balouch, de 55 años; Edris Hassan Zadeh, de 35; Mansour
Hetdari, de 33; Mehdi Hashemi, de 26; y Sajad Rezapour, de 25, sean ahorcados
este martes.
Balouch es un ciudadano
paquistaní, mientras que Hashemi ha estado en prisión durante los últimos 10
años.
Queja internacional
A finales de junio
pasado, la ONU acusó a Irán por tener en el «corredor de la muerte» a
160 jóvenes que fueron condenados a la pena capital por delitos cometidos
cuando eran menores de edad.
Además, en aquel
entonces, Naciones Unidas informó que el régimen teocrático ha realizado
ejecuciones después de juicios en los que fueron violados principios mínimos de
Justicia.
Aquellas acusaciones se
sumaron a un pedido de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos
Humanos, Navi Pillay, quien urgió a las autoridades iraníes a suspender una
inminente ejecución de una joven de 21 años.
Razieh Ebrahimi tenía 17
años cuando asesinó a su esposo, con el que había sido casada por la fuerza a
los 14 años. Según su abogado, la joven era víctima de violencia de género.
A través de un
comunicado, Pillay denunció «la aplicación inaceptable de la pena de
muerte a criminales menores en Irán».
«El derecho
internacional sobre Derechos Humanos prohíbe claramente la ejecución de
delincuentes menores», añadió la Alta Comisionada, quien agregó además que
esa pena no es compatible con las obligaciones internacionales que ha asumido
Irán, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la
Convención sobre los Derechos del Niño.
Uno que se salvó
A pesar de las 800
muertes que hubo en las horcas iraníes a lo largo de los últimos 12 meses, hubo
un condenado que logró salvarse. Se llama Balal, y logró evitar la horca a
último momento gracias al perdón de la madre de su víctima.
El hombre tenía la soga
al cuello, y sólo restaba que los verdugos pateasen la silla que lo sostenía.
Pero su pena finalmente fue «canjeada» por un cachetazo en el rostro.
La multitud que seguía la
ejecución recibió el gesto con aplausos, mientras Balal terminó llorando sin
consuelo asistido por sus verdugos.
En 2007, durante una
pelea en la ciudad iraní de Royan, Balal, quien en ese momento tenía 19 años,
le clavó un cuchillo en la garganta a otro joven de 18, Abdollah Hosseinzadeh,
provocándole la muerte.
La denominada sharia o
«ley islámica» permite que la familia de la víctima tome parte en la
ejecución, aunque también le deja la potestad de perdonar al asesino.
Sin embargo, no pueden
decidir sobre una eventual pena de prisión, por lo cual aún se desconoce si
Bilal será liberado o quedará tras las rejas para cumplir otra condena.