El primer yihadista de Brasil cayó en Bulgaria

22/Dic/2014

El País

El primer yihadista de Brasil cayó en Bulgaria

La Cancillería de Brasil
indicó ayer que sigue el caso, el primero reportado sobre un brasileño
adherente al yihadismo.
El joven tiene como
residencia Cataluña, España, y fue detenido el lunes después de una
investigación conjunta entre la Interpol y la Policía Nacional de España,
además de los Mossos dEsquadra (Mozos de Escuadra), la Policía autónoma de
Cataluña, informaron los diario brasileños ayer.
El ciudadano brasileño se
habría convertido al islam en territorio español, y fue detenido en el puesto
fronterizo Kapitaan Andreevo, cuando viajaba junto a dos ciudadanos marroquíes,
también residentes en Cataluña. El trío planeaba llegar a Turquía y luego
viajar a Siria.
La Policía informó que el
grupo era seguido desde junio, y comprobó que las tres personas iniciaron un
proceso de radicalización religiosa, divulgando mensajes a favor de la Yihad y
evidenciando su intención de alistarse en las tropas del Estado Islámico.
Cuando fueron detenidos
por la Policía búlgara, los tres hombres llevaban viajando tres días en una
camioneta desde Cataluña hasta la frontera con Turquía, país por el que
pretendían transitar hasta llegar a la frontera con Siria.
«La Cancillería
brasileña sigue el caso y la delegación diplomática en Sofia ha tomado contacto
con el ciudadano», dijo ayer a la AFP un portavoz de la Cancillería.
Según la prensa
brasileña, España pedirá la extradición del joven desde Bulgaria, para
procesarlo por delitos de terrorismo.
Entre 80 y 100 españoles
se han unido a las «milicias yihadistas» en Irak o Siria, según las
fuentes judiciales de España. Centenares más proceden de otros países europeos
como Francia, el Reino Unido y en menor proporción Alemania.
Varias redes de captación
ya han sido desmanteladas en España y en Marruecos, en su mayoría en los
enclaves de Ceuta y Melilla, en Barcelona y sus alrededores, así como en
Madrid.
El hombre abatido el
sábado a balazos tras agredir con un cuchillo a policías franceses al grito de
«Alá es grande», era un francés convertido al islam, que mostraba en
su cuenta de Facebook una bandera del grupo Estado Islámico, según fuentes
coincidentes.
El individuo, Bertrand
Nzohabonayo, de 20 años, nacido en Burundi, tenía antecedentes por delitos
comunes como tráfico de estupefacientes, extorsión y robo, pero no se lo había
vinculado con el extremismo religioso.
Según su entorno, tomó el
nombre de Bilal tras su conversión al islam. Uno de sus hermanos durante un
tiempo se planteó viajar a Siria para unirse al Estado Islámico.
Los hechos ocurrieron en
una comisaría en Joué-lès-Tours (centro-oeste). El hombre entró en la comisaría
e hirió con su cuchillo a uno de los policías que estaba en la recepción, y
luego a otros dos, antes de ser «abatido por policías presentes que usaron
sus armas», indicó el Ministerio de Interior.
«Gritó Alá es grande
desde que entró hasta que murió», informaron a la AFP fuentes cercanas a
la investigación, que está en manos de la Fiscalía antiterrorista.
Los policías heridos
están fuera de peligro, según reportaron las autoridades.
El retorno de yihadistas
franceses que han combatido en Siria e Irak, con proyectos individuales o
dirigidos por el Estado Islámico, supone una amenaza constante, insisten los
servicios antiterroristas del país.
Pero las iniciativas de
los denominados «lobos solitarios», musulmanes que deciden por su
propia cuenta pasar a la acción violenta, suponen también un riesgo nada
desdeñable, según esas fuentes.
Al Qaeda dice tener
«el corazón quebrado»
La rama de Al Qaeda en el
sur de Asia se manifestó con «el corazón quebrado de dolor» por la
masacre de niños perpetrada en una escuela de Peshawar el martes pasado.
En un comunicado firmado
por el portavoz del movimiento local, Usama Mehmood, el ala de Al Qaeda
manifestó que el ejército pakistaní «ha traspasado todos los límites de la
barbarie», pero «su horrible opresión no puede justificar que la
venganza sea contra musulmanes inocentes», añadió.
«Las armas que hemos
abrazado contra el gobierno y los militares esclavos de Estados Unidos nunca
deben ser dirigidas contra mujeres, niños y civiles musulmanes».
Mehmood dijo que carecen
de fuentes directas sobre la masacre, por lo cual se basan en las noticias
según las cuales en el ataque fueron asesinadas al menos 148 personas, la gran
mayoría de ellas niños.
«El ejército
paquistaní ha traspasado todos los límites de la barbarie y de la crueldad, y
para intentar bloquear y poner obstáculos a la introducción de la sharia (ley
islámica)» cuenta además con apoyo de Estados Unidos, dijo el vocero.
El sangriento ataque del
martes pasado a una escuela gestionada por militares en Peshawar, en el
noroeste de Pakistán, en el que murieron 132 niños y doce profesores fue
reivindicado por el principal grupo talibán pakistaní, Tehreek-e-Taliban
Pakistan (TTP).