El Día de los Trabajadores y los uruguayos judíos.

30/Abr/2026

Por Adrián Epstein, de CCIU

 

En el marco del 1º de mayo, este artículo repasa el aporte de la colectividad judía al movimiento obrero uruguayo, desde su inserción en los oficios urbanos hasta su activa participación en la organización sindical y la conquista de derechos laborales que marcaron la historia del país.

El 1º de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, es una fecha profundamente arraigada en la historia social y política del Uruguay. Desde fines del siglo XIX, el país fue escenario de la organización del movimiento obrero, con fuerte influencia de corrientes inmigratorias europeas que trajeron consigo ideas sindicales.

Dentro de ese entramado, la colectividad judía tuvo un papel significativo, especialmente a partir de las primeras décadas del siglo XX. Muchos inmigrantes judíos que llegaron a Uruguay escapando de persecuciones en Europa Oriental se integraron rápidamente al mundo laboral urbano, particularmente en oficios como la sastrería, el comercio y la industria textil. En esos ámbitos, no solo trabajaron, sino que también participaron activamente en la organización sindical y en la defensa de los derechos laborales.

La tradición de compromiso social de la colectividad judía se expresó en la creación de asociaciones mutuales, cooperativas y culturales que promovían tanto la solidaridad interna como la integración con la sociedad uruguaya. Asimismo, varios de sus miembros fueron protagonistas en sindicatos y movimientos políticos que impulsaron conquistas fundamentales como la jornada laboral de ocho horas, una de las primeras en el mundo en ser reconocida en Uruguay.

El espíritu del 1º de mayo, basado en la lucha por la dignidad del trabajo y la justicia social, encontró eco en los valores de muchos integrantes de la colectividad judía, quienes aportaron organización, pensamiento y acción a un proceso colectivo más amplio.