“Se usa al conflicto como
arma de expansión de ideales políticos”, declara el exembajador de Israel en
España, Víctor Harel.
Solo cuando Israel actúa
se despierta la ola antisemita y comienzan las críticas, echa en cara la
comunidad judía. El antisemitismo crece en
Europa a medida que lo hace el conflicto en Oriente Próximo. El embajador de
Israel en Alemania habla de una escala no vista desde la época de Hitler. Yakov
Hadas-Handelsman declaró este jueves que se persigue a los judíos en las calles
de Berlín como si estuviéramos en 1938.
En Francia, el Consejo
Representativo de las Instituciones Judías ha denunciado que ocho sinagogas han
sido atacadas en la última semana. En el país galo, dos manifestaciones
convocadas para apoyar a los palestinos, terminaron con violentos
enfrentamientos este fin de semana en el país galo.
En Alemania, desde que
comenzó el conflicto en Gaza, los participantes en manifestaciones
anti-israelíes han utilizado consignas contra los judíos, llegando a pedir
«cámaras de gas”.
Las manifestaciones han
llegado hasta las calles de España y al mundo del deporte también se ha sumando
a la protesta. Un grupo de propalestinos se concentró ayer frente al Teatro de
Gijón al mismo tiempo que aficionados del equipo de fútbol francés de Lille
saltaban al campo a agredir al conjunto israelí, Maccabi Haifa.
Ante el cariz que están
tomando estos acontecimientos, la comunidad judía ha expresado su preocupación
por la que ya muchos consideran como ‘una nueva ola de antisemitismo en
Europa’. Pero, ¿estamos realmente alcanzando los niveles de 1938?
Mohamed Escudero es
presidente de la Junta Islámica de España. Cuando se le plantea si la ola de
violencia en Gaza, las imágenes de los niños muertos, el constante goteo de
historias terribles, casi siempre mostrando al más débil, pueden provocar un
sentimiento de anitisemitismo, lo primero que hace es especificar algo que
muchos no conocen: “De qué antisemitismo estamos hablando, porque no hay que
olvidar que palestinos e israelíes pertenecen a la misma rama semita, ¿
antisemitismo contra los árabes o contra los judíos?».
Mohamed Escudero
considera que no hay que culpar a un pueblo de los errores de sus dirigentes.
«No hay que confundir política con religión. De hecho, los musulmanes y
los judíos, podemos y debemos vivir en paz. Ahora bien, acciones militares como
la que estamos viviendo ahora no ayudan a la imagen de Israel. Incluso en los
países que rodean su frontera estos actos hacen que se deteriore y mucho la
imagen israelí. Creo que son los propios judíos en el mundo los que sufren las
consecuencias de estas escaladas de violencia. Y no es ni responsable ni
culpable de nada».
La comunidad judía no
recrimina que los gobiernos estén tomando medidas para frenar estas conductas
pero sí achaca que no se limiten las actitudes que provienen desde grupos
fascistas y musulmanes en Europa. “Se usa al conflicto como arma de expansión
de ideales políticos”, ha explicado a este medio el exembajador de Israel en
España, Víctor Harel, quien además añade que todavía es pronto para hablar de
un nuevo holocausto.
“La extrema derecha
utiliza esto como plataforma para extender sus ideales pero hasta alcanzar la
época hitleriana deben pasar todavía muchos años”, nos comenta Omar Bula
Escoba, internacionalista y exrepresentante de la ONU.
La coyuntura
internacional de ISIS en Irak ha hecho que las comunidades árabes se hayan
doblegado al orgullo chií coincidiendo con la intervención de Israel en Gaza.
“Todo esto puede crear un cóctel molotov tanto para Europa como para el mundo.
Pero pensar en épocas pasadas… me parece demasiado alarmista”, afirma Omar.
Solo cuando Israel actúa
se despierta esa ola y comienzan las críticas, echa en cara la comunidad judía.
“No veo al pueblo español volcándose en las calles frente a la embajada de
Siria cuando a diario se masacran decenas de inocentes. Tampoco vi ninguna
manifestación frente a la embajada de Irak cuando en el país se estaban
llevando a cabo acciones contra civiles”, lamenta el exembajador.
Desde Jerusalén, Víctor
Harel pide que se acabe la acción bélica y que la Franja de Gaza no siga siendo
una base de armamento mientras concluye que no hay soluciones rápidas frente al
antisemitismo. “Existe un problema de educación en el que hay que saber narrar
el conflicto de Oriente Medio y cómo el holocausto se llevó a cabo en tierra
europea. Más allá de ello, los Gobiernos deben insistir en la condena de
cualquier acto antisemita”.
El conflicto entre israelíes y palestinos, un arma para los grupos radicales de Europa
28/Jul/2014
Te Interesa, Marta Requejo