En medio de la
presentación de las medidas de choque para hacer frente a la «crisis
humanitaria» de Grecia, el primer ministro Alexis Tsipras se desmarcó este
domingo con una histórica reclamación que, por muy sorprendente que resulte, no
es ni mucho menos nueva: «El reembolso del préstamo que los nazis obligaron a
realizar a mi país durante la Segunda Guerra Mundial, y que nunca fue pagado».
Según un informe de
Atenas, Alemania debe a Grecia 162.000 millones de euros
El líder de la izquierda
radical ya se había referido a esta deuda en una visita al Parlamento Europeo
en septiembre de 2012, cuando aún se encontraba en la oposición. También habló
de ella en 2013 el anterior ministro de Exteriores heleno, Dimitris
Avramópulos, cuando comunicó a su Parlamento el informe encargado por el
Ministerio de Economía, según el cual Alemania debía a Grecia –sin contar los
intereses generados desde el final de la Segunda Guerra Mundial– 162.000
millones de euros. Eso es el 80% del PIB de país. «Esto es una cuestión pendiente
desde hace 60 años, rebasa ampliamente los límites de la crisis de la deuda»,
recordó.
¿Por qué se generaron los
alemanes esa deuda y a qué corresponden las cifras? Para contestar a esta
pregunta debemos retroceder hasta 1941, momento en el que el Ejército nazi
ocupó Grecia. Hasta 1944, las tropas de Hitler produjeron un reguero de muerte
y miseria, con matanzas de civiles tan importantes como las de Dístomo o
Kalávrita, en las que murieron más de 300.000 personas. La mayoría ejecutadas y
otras de inanición, sin contar el exilio de otras decenas de miles.
Hitler y Mussolini
Como no podía ser de otra
manera, Hitler también echó mano de las arcas griegas para sufragar sus gastos
de militares. Las autoridades alemanas recurrieron a un préstamo forzoso de 1,5
billones de dracmas para el propio Tercer Reich y la Italia fascista. El
«fuhrer» sabía que después de la guerra tendría que comenzar a devolver esa
deuda, pero los resultados no fueron los esperados y ni él ni Mussolini
pudieron cumplir con sus obligaciones.
Historiadores y
economistas creen que la devolución del préstamo es una demanda legítima
Traducido a la actualidad
y según el cálculo de Avramópulos, de los 162.000 millones de euros reclamados,
108.000 millones corresponderían a la reconstrucción de las infraestructuras
destruidas en concepto de reparaciones de guerra, mientras que el resto a los
préstamos suscritos forzosamente por el Banco de Grecia.
A este respecto, los
historiadores y economistas creen que, aunque el pago de las reparaciones es
una cuestión muy controvertida, la devolución del préstamo es una demanda
legítima. «El Gobierno griego jamás ha recibido ninguna compensación, ni por
los préstamos que se vio forzada a suscribir para Alemania, ni por los daños
sufridos durante la guerra», comentaba el diario «To Vima», que llevó el tema a
su portada del 7 de abril de 2013, bajo el titular de «Todo lo que Alemania nos
debe».
Los acuerdo de 1953 y
1990
Gran parte del dinero que
Grecia debió haber recibido también se vio afectado por los «Acuerdos de
Londres» ocho años después. Alemania se encontraba al borde de una quiebra que
le imposibilitaba pagar estas deudas. En 1953, los principales acreedores del
país germano, liderados por Reino Unido, Francia y Estados Unidos, pero entre
los que también se encontraban, además de los griegos, países como Canadá,
Dinamarca, Irlanda, Italia o España, se reunieron para tratar de buscar una
solución al enorme problema.
Los «Acuerdos de Londres»
redujeron la deuda alemana en un 62,6%
Las negociaciones se
extendieron entre el 27 de febrero y el 8 de agosto de ese año y tuvieron como
resultado la reducción de la deuda alemana en un 62,6%. Establecieron después
un calendario de pagos para el resto del monto, lo que permitió a Alemania
recuperase rápidamente y situarse a la cabeza del crecimiento económico de
Europa.
En 1990 se produjo otro
acuerdo perjudicial para Grecia: el «Tratado de Acuerdo Final con respecto a
Alemania», también conocido como el «Tratado dos más cuatro». Fue firmado por
las dos Alemanias con los cuatro aliados de la Segunda Guerra, que renunciaron,
poco antes de la reunificación, a todos los derechos que tenían previamente con
Berlín. Merkel y los anteriores cancilleres siempre defendieron que el
documento también fue aprobado por Atenas, lo que le imposibilita a reclamar
más dinero, más allá de los 115 millones de marcos que pagó en 1960, tras otra
serie de acuerdos sellados con naciones occidentales.
Atenas siempre ha dicho
que el dinero devuelto en 1960 sólo era un pago inicial y que el resto de sus
reclamaciones serían discutidas después de la reunificación. Pero Alemania
tiene claro que ese tratado de hace 25 años puso fin a las demandas, según la
respuesta dada este lunes por el vicecanciller alemán y ministro de Economía,
Sigmar Gabriel: «La probabilidad es cero».
El billón y medio de dracmas que los nazis «cogieron prestados» de Grecia
10/Feb/2015
ABC, España, Por Israel Viana