«Desde Silicon Valley puedo aportar más a Uruguay»

15/Sep/2014

El Observador, Elisa Tuyaré

«Desde Silicon Valley puedo aportar más a Uruguay»

La uruguaya Yael
Oppenheimer trabaja en la aceleradora Plug and Play e incentiva a que startups
locales arriben a la meca del emprendedurismoEn setiembre del año
pasado, Yael Oppenheimer se radicó en Estados Unidos para trabajar en una de
las principales aceleradora de empresas tecnológicas de Silicon Valley, Plug
and Play. Se trata de una comunidad de más de 350 startups tecnológicas que se
fundó en 2006 y se encarga de potenciar el crecimiento y consolidar a startups
tecnológicas en su fase inicial. El centro ha ayudado al desarrollo de cientos
de startups con inversiones de más de US$ 1.200 millones.Su rol es el de
International Operations y Executives In Residence Program Manager. En
definitiva, se dedica a la ejecución del programa de aceleración internacional
y lleva adelante todos los viernes una sesión de pitching con mentores de Plug
and Play.Con su accionar quiere demostrar que desde Uruguay se puede llegar a
Silicon Valley, sede de empresas como Google, Paypal, Facebook, Cisco y
Linkedin, entre otras.Uruguay en el mapa
El afán de Yael
Oppenheimer de crear un puente entre Uruguay y la meca del emprendedurismo hoy
se ve plasmado en una realidad con el Programa de Aceleración Internacional de
Plug and Play. Es una iniciativa que ella impulsó con el apoyo del Programa de
Apoyo a los Servicios Globales de Exportación de Uruguay XXI, la Cámara
Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI) y la Incubadora Ingenio.
Este programa, único en
su tipo en América Latina, permite que startups uruguayas se sumerjan en
Silicon Valley y potencialmente puedan lograr su globalización. Consta de
talleres, tutorías y asesoramiento continuo, a través de los cuales las
startups materializan sus ideas y planes de negocio, optimizan el modelo de
negocio y además, por último, presentan su propuesta a la comunidad de
inversores de capital de riesgo.
La primera startup
uruguaya seleccionada para participar del programa es GlamST (ex AdviseMeTech),
una plataforma que combina un componente social con un maquillaje virtual para
ayudar a la mujer a descubrir su mejor look, co-fundada por Carolina Bañales y
Agustina Sartori. A fin de mes comenzará la aceleración de GlamST, que constará
de tres meses.
Si bien uno podría
confundir una aceleradora con una incubadora, tienen sus diferencias. La
principal es que la primera busca que las startups crezcan y se potencien en el
menor tiempo posible, de forma intensiva; mientras que las incubadoras son
espacios en los que las empresas pueden crecer a su ritmo y en períodos más
largos.Destino Silicon Valley
La oportunidad de
trabajar en Plug and Play fue inesperada. A mediados de 2013, Yael Oppenheimer
estaba recibida en Administración de Empresas y se desempeñaba como gerente de
Comercial y Ventas en Código del Sur, una empresa de desarrollo de aplicaciones
móviles, pero estaba atenta a nuevas ofertas.
Una amiga conocía a un
empleado de la aceleradora, quien anunció en su Facebook que su empresa buscaba
personal que hablara español o mandarín. Querían atacar el mercado latino y
asiático. Yael Oppenheimer envío su currículum para probar, sin pensar
realmente en irse. Al día siguiente, la llamaron para coordinar una entrevista.
“Lo último que pensé a partir de eso es que me iba a ir tan pronto. Esas cosas
no suelen suceder”, recordó.
Luego de varias
entrevistas por Skype –sin cámara solo por voz– le ofrecieron un puesto. Le
enviaron los términos del contrato por mail, pero no le convenció el sueldo que
se le ofrecía, ya que el costo de vida en Silicon Valley es muy elevado. Se los
planteó y luego de un proceso de negociación los términos quedaron claros.“Para
negociar me ayudaron mis padres y hermano Diego (quien vive en EEUU y su
startup Algorithmia acaba de recibir un capital semilla de US$ 2,4 millones),
quienes saben cuánto dinero se necesita para vivir bien allá, sin contar los
centavos a fin de mes”, contó Oppenheimer.
En su caso no tenía
problema con la Visa, ya que contaba con pasaporte estadounidense. Sus padres
de jóvenes estudiaron en EEUU y luego permanecieron por unos años en ese país
trabajando. Diego y Yael nacieron allí.Entró en Plug and Play el 23 de
setiembre del 2013 como apoyo logístico para el equipo Internacional. Desde el
comienzo, sus tareas fueron coordinar todos los eventos mientras sus compañeros
traían el contenido. Hoy su rol ha evolucionado. Arma contenido y consigue
nuevos socios para la empresa. “Todavía tengo un largo camino por recorrer. Las
oportunidades son infinitas y lo difícil es poder aprovecharlas cuando el
tiempo es tan escaso”, resaltó.
Programa en Latinoamérica
El grupo de
organizaciones uruguayas que hoy apoyan el Programa de Aceleración
Internacional se comunicó hace unos meses con Oppenheimer para hablar de
posibles acciones en conjunto. Oppenheimer se sintió muy motivada con la idea y
enseguida quiso impulsar algo para conectar a uruguayos con Silicon Valley. Muy
entusiasmada lo planteó en Plug and Play.“Al comienzo nadie entendía nada, no
conocían Uruguay, porque es un mercado muy chico”, relató. No obstante, como
tenían un socio que participa del programa, decidieron dar el sí, ya que
significa una entrada de la aceleradora al resto de América Latina.“Nunca
imaginé que a solo un año de haberme ido podría estar dando este paso para
ayudar en Uruguay”, reconoió a Café Negocios Emprendedores, en una
reciente visita a Uruguay para anunciar a los ganadores del programa.
Hace más de un mes se
realizó la primera convocatoria para ser parte del programa. Para esta primera
oportunidad se presentaron ocho proyectos, de los cuales se podía elegir hasta
tres. No obstante, se consideró que en esta instancia solo GlamST estaba
preparada para formar parte.“Vimos proyectos muy interesantes e innovadores,
pero creemos que todavía les falta un poco más de maduración. Optamos por
aguantarlos un tiempo, porque no queremos que Silicon Valley ‘se los coma
vivos’. Tienen que ir con mucho más fuerza para luchar por su idea”, explicó.
El programa tiene un costo de US$ 15.000, pero el 70% lo cubre Uruguay XXI.
Antes de fin de año se
hará otro llamado para los emprendedores interesados en participar. El próximo
programa inicia en Silicon Valley en enero.Oppenheimer insta a que los starters
se animen a presentarse, ya que percibe que hay ideas. Además los casos de
éxitos que se generen en este programa van a incentivar a otros uruguayos a que
entiendan que existe y que se puede llegar a la meca del emprendedurismo desde
acá, añadió. Se busca proyectos que sean disruptivos, una tecnología nueva, y
que el crecimiento de la empresa no sea directamente relacionado al crecimiento
del personal.En segundo lugar, que tenga validación de mercado y, por último,
que los fundadores estén preparados para dejar el equipo de trabajo en Uruguay
e irse un tiempo a Silicon Valley en busca de inversores y socios estratégicos.
Prender la lamparita
Yael Oppenheimer se
siente muy a gusto trabajando en Plug and Play y está aprendiendo mucho. “Es
como estar haciendo un posgrado para mí, mucho networking”, puntualizó.En una
aceleradora pasan miles de startup cada mes. De hecho, dos de sus compañeros
abandonaron el equipo para ser parte de alguna startup. Esto no es mal visto en
la compañía, por el contario, se incentiva. Al contratar a Oppenheimer, su jefe
le dijo que si estaba más de tres años en la empresa, la echaba.“Ojalá que se
me prenda la lamparita con una buena idea increíble o ser co-fundadora de la
idea de otra persona . Ese sería mi sueño”, expresó. Le gustaría volver a vivir
a Uruguay en unos años. “Mientras más aprendo allá más puedo volver y aportar.
Ojalá vuelva”, dijo.