Condenan a una mujer en Irán a un año de cárcel por querer ir a un partido de voleibol masculino

03/Nov/2014

Te Interesa

Condenan a una mujer en Irán a un año de cárcel por querer ir a un partido de voleibol masculino

«Nos preocupan las
informaciones que hemos recibido sobre la condena de Ghoncheh Ghavami a 12
meses de prisión, por ‘propaganda contra el estado'», informó el
Ministerio de Exteriores británico en un comunicado.
«Tenemos dudas sobre
los motivos en los que se ha basado este juicio, si el proceso ha sido el
adecuado y el tratamiento recibido por Ghavami el tiempo que ha estado
detenida», agregó.
Ghoncheh Ghavami, de 25
años, fue detenida el 20 de junio en un estadio de Teherán, mientras
participaba en una concentración de mujeres que querían asistir a un partido de
la liga mundial de voleibol, entre Italia e Irán, que se encuentra entre en la
élite de este deporte.
Al partido, celebrado en
el estadio Azadi de Teherán, se le impidió asistir a todas las mujeres,
incluidas las periodistas con acreditación.
Tras su detención, la
joven fue liberada al cabo de algunas horas, pero días más tarde, cuando fue a
la comisaría para recoger sus efectos personales, fue detenida nuevamente.
Un responsable judicial
indicó en septiembre que la segunda detención no estaba relacionada con la
primera.
El juicio se celebró el
mes pasado.
«Según la sentencia,
ha sido condenada a un año» de cárcel, dijo su abogado Alizadeh Tabatabaie,
citado por la prensa iraní.
El letrado añadió que
como su clienta no tiene antecedentes, se le podría conceder una reducción de
pena.
Las autoridades iraníes
dijeron que Ghavami había sido detenida no por querer ir al partido de voleibol
masculino, sino por razones de seguridad.
La joven pasó 126 días
detenida en la famosa cárcel de Evin en Teherán, donde hizo huelga de hambre
durante dos semanas en protesta por su detención y por la falta de un proceso,
según la página de Facebook donde su madre y su familia y amigos lanzaron una
campaña, Free Ghoncheh Ghavami, para obtener su liberación.
Fue en ese momento cuando
el gobierno iraní inició un proceso por «propaganda contra el
régimen», según su abogado.
En septiembre, el primer
ministro británico, David Cameron, había insistido durante un encuentro con el
presidente iraní, Hasan Rohani, al margen de la Asamblea General de Naciones
Unidas en Nueva York sobre «el impacto que este tipo de casos pueden tener
sobre la imagen de Irán en Gran Bretaña».