Israel Económico
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, participó de la ceremonia de colocación de la primera piedra del Salón de Recuerdo de las Víctimas del Terrorismo, en Jerusalem, y reconoció «el alto el precio» que se debe pagar por la existencia del estado judío. «El odio es el mismo odio» y «la incitación es la misma incitación», lamentó el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, durante la ceremonia en el Monte Herzl. Foto: Haim Zach/GPO
«La piedra angular que estamos colocando en el Monte Herzl es para un sitio conmemorativo adicional en nuestro país, un sitio conmemorativo a escala nacional», afirmó este miércoles el jefe del gobierno israelí.
Hace varios años, «no muy lejos de aquí -continuó-, construimos el Salón del Recuerdo de los Caídos en las Guerras de Israel, y dentro de unos años se levantará aquí el salón conmemorativo de las víctimas del terrorismo».
Netanyahu apuntó que, tanto en el pasado como en el presente, «el odio es el mismo odio» y «la incitación es la misma incitación», al igual que «el amor por el derramamiento de sangre» de parte de los grupos terroristas islámicos.
«Pero hay una gran diferencia entre entonces y hoy -aseguró el primer ministro-. Gracias a nuestra fuerza saldamos cuentas con todos los terroristas» y «no cederemos» en esa lucha, aseveró.
«Miles de víctimas del terrorismo en los años de nuestro renacimiento nacional –dijo Netanyahu– ya no están entre nosotros pero su presencia, llena de luz, se conservará en este salón para las generaciones venideras».
La primera víctima, en 1851
El memorial repasará 172 años de actos hostiles desde la primera víctima del terrorismo reconocida por el estado de Israel, el rabino Avraham Shlomo Zalman Tzoref, asesinado en la Ciudad Vieja de Jerusalem en 1851 mientras intentaba reconstruir la sinagoga Hurva.
La última víctima es Lucy Dee, quien resultó fatalmente herida en el Valle del Jordán el 7 de abril de este año durante un ataque terrorista que también mató a sus hijas Maya y Rina.
Las autoridades nacionales reconocen más de 28.000 víctimas del terrorismo y la guerra: más de 24.000 soldados caídos en enfrentamientos militares y más de 4.000 civiles en atentados.