El papa Francisco denunció ayer lunes ante el cuerpo diplomático acreditado en el Vaticano la «locura homicida» del «terrorismo fundamentalista» y pidió gestos valientes tanto en Siria como en Venezuela. En su tradicional y solemne discurso de inicio de año ante los representantes y embajadores de los 182 países acreditados ante el Vaticano, el Papa analizó la situación del mundo y repasó los mayores conflictos y problemas que lo preocupan. En su larga disertación, dedicada a «la seguridad y la paz», Francisco, que en marzo cumple cuatro años pontificado, denunció el «terrorismo de matriz fundamentalista, que produjo numerosas víctimas en todo el mundo» y abusa del nombre de Dios para diseminar la muerte.