«Yo prefiero que los gurises programen robots a que en un futuro pierdan su laburo porque los robots predominan», dice Miguel Brechner (63) y, de repente, todo cierra. Brechner es ingeniero en telecomunicaciones graduado en el Imperial College de Londres, a donde se fue a estudiar cuando en 1972 acá la cosa se estaba complicando. Es sabida la historia de cómo sólo con 14 minutos el entonces presidente del Latu convenció a Tabaré Vázquez (en su primera administración) para implementar el programa One Laptop Per Child, hoy concebido a la uruguaya como el Plan Ceibal. No le costó convencer al mandatario y ahí empezó todo, a fines de 2006, cuando Facebook recién gateaba, e Instagram, WhatsApp y el iPhone ni siquiera habían nacido. Ahí, en esa reunión de un cuarto de hora, Brechner y Vázquez asumieron el compromiso de que cada niño debería tener acceso a un dispositivo en forma de mini-computadora. Después vendría el acceso de liceales y estudiantes de UTU, y la aureola de país progresista y moderno a nivel mundial. También habla sobre la llegada de su familia huyendo del nazismo, sobre el conflicto actual entre Israel y Gaza, y sobre el antisemitismo.