El miércoles de la semana pasada se dictó la última clase en el décimo quinto ciclo de la Cátedra Permanente de Judaísmo, ya instaurada como parte integral de los cursos en el Área Ciencias de la Religión de la Universidad Católica. «Quince años es una larga experiencia donde se enseña mucho y también se aprende mucho», dijo Nisso Acher, director de la Cátedra Permanente de Judaísmo de la Universidad Católica.