Una fotografía en blanco y negro de decenas de niños judíos tomada en el Kindergarten Miraflores, en la final de la calle Díaz Romero de la ciudad de La Paz, encabeza una carta dirigida al magnate minero Mauricio Hochschild, pidiéndole ayuda para construir otro piso en vista de que los pequeños que concurren allá ya son muchos y en la previsión de que muchos más llegarán. Estos y otros niños habían sido traídos a Bolivia para ponerlos a salvo del régimen nazi entre 1938 y 1940.