La cancillería uruguaya debería tomar nota del reciente anuncio del presidente Obama según el cual cinco funcionarios de las fuerzas especiales de seguridad iraníes planeaban asesinar al embajador saudí en Estados Unidos al tiempo que preparaban atentados contra las embajadas de Israel y Arabia Saudita en Teherán. Así, el régimen de Irán otra vez resulta vinculado a actos terroristas como la voladura del edificio de la AMIA años atrás. Las diferencias étnicas y religiosas que separan a los gobiernos de Irán y Arabia Saudita se agravaron en los últimos tiempos al punto que algunos corresponsales venían alertando sobre el aumento de la tensión entre ambos países. A ello se agregó la sospecha de que el régimen iraní fomentaba disturbios en Arabia Saudita aprovechando el ambiente de manifestaciones populares generado en los países árabes.