En Tel Aviv, en el barrio de Ramat Gan, hay una calle que se llama Granados en honor a al guatemalteco Jorge García Granados. La decisión de honrar a este diplomático miembro de la Comisión Especial para el Problema de Palestina de la ONU (Unscop, por sus siglas en inglés) explica la relación de «amistad» de la que tanto habla el actual presidente Jimmy Morales para explicar por qué traslada a Jerusalén su embajada, tal y como lo hizo Estados Unidos. En rigor, Guatemala siempre ha sido «el segundo» respaldo para Israel. Es el segundo en mudar su embajada y también fue el segundo -detrás de los norteamericanos- en reconocer la creación del Estado en 1948.