Como hace 20 años, la sirena volvió a sonar. Pero esta vez, para recordar el tiempo que pasó desde el brutal ataque terrorista contra la embajada de Israel en Argentina, en el que murieron 29 personas y cuyos autores nunca se encontraron. La investigación del ataque a la embajada no arrojó detenidos, ni juzgados concretos hasta ahora, más allá de una condena genérica a la organización terrorista proiraní Jihad Islámica.