One World Trade Center, el rascacielos que resucita la zona de las Torres Gemelas, ya es el edificio más alto de Manhattan. El año que viene, después de enormes dificultades, alcanzará los 541 metros de altura y es el proyecto más famoso de Daniel Libeskind (Lodz, Polonia, 1946). También es el que más ha cambiado su vida. De ser un arquitecto que con 52 años no había construido, pasó a hacerlo por medio mundo: Hong Kong, Varsovia, Berlín, Milán, Singapur, Dublín, Dresde… Con el premio llegaron las críticas, un huracán mediático que vigilaba con lupa tanto el inmueble como el corte de pelo de su autor y a punto estuvo de agotar a un optimista empedernido como él, niño inmigrante e hijo de supervivientes del Holocausto que hoy reivindica su triple nacionalidad: norteamericana, israelí y polaca. Con todo, esos años difíciles también trajeron fama y trabajo.