El presidente ruso, Vladimir Putin, realizó una visita sorpresa al Muro Occidental (o Kotel, popularmente conocido como Muro de los Lamentos o Kotel), el santuario judío más cercano al Templo de Jerusalén, después de haber acudido primero a la vecina Basílica del Santo Sepulcro, ambos en la ciudad vieja de Jerusalén. Putin llegó al Santo Sepulcro, el santuario cristiano más venerado, rodeado de un imponente cordón de seguridad.