Esta semana, los gobernantes de Hamas de Gaza optaron por romper abruptamente el frágil marco de los parámetros que habían regido las relaciones entre Israel y Gaza desde la finalización de la Operación Plomo Fundido a principios de 2009. Al asumir la responsabilidad del lanzamiento de una andanada de cohetes Qassam contra el Néguev, Hamas anunció esencialmente el nacimiento de una nueva etapa en su larga guerra de desgaste contra Israel.