Mañana, a las 9.53, se cumplen dieciocho años del atentado terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó 85 muertos, 300 heridos y ningún condenado. La causa detenida contrasta con la vitalidad de las acciones por la memoria, que el espacio de arte de la AMIA puso en marcha hace ya una década. Este año, en las tres muestras organizadas desde el espacio que dirige Elio Kapszuk participaron 1200 personas. “Antes los artistas nos ayudaban a comunicar nuestro mensaje, ahora también nos ayudan a multiplicar el discurso: tienen una doble función”, dice un entusiasmado Kapszuk, que también es programador del Centro Cultural Recoleta.