Rasheda Ali, hija del legendario boxeador estuvo en el hospital Hadassah Ein Kerem. Se reunió con especialistas dedicados a trabajo con terapias innovadoras para el tratamiento de los trastornos degenerativos del cerebro.
Rasheda Ali, hija del legendario boxeador estuvo en el hospital Hadassah Ein Kerem. Se reunió con especialistas dedicados a trabajo con terapias innovadoras para el tratamiento de los trastornos degenerativos del cerebro.
El Consejo Ejecutivo de Judaísmo Australiano (ECAJ por sus silgas en inglés) le ha pedido al sitio web de videos YouTube que elimine el material del odio relacionado con el negador del Holocausto australiano Fredrick Toben que ha sido subido a Internet, según informó Noticias Judías Australianas. El director ejecutivo del ECAJ, Meter Wertheim, le dijo al medio que mientras que se eliminaron tres videos específicos, “el mismo contenido sigue estando en línea en YouTube, siendo su forma original o con una advertencia posterior”.
El hombre de larga barba ensortijada abre la puerta de madera protegida por una reja y que da a un piso amplio sobrecargado de muebles y espejos en Trípoli, al norte de Líbano. Viste de blanco hasta los zapatos, como corresponde a quienes se perciben santos, y ese color hace aún más prominente su abdomen. Ríe todo el tiempo. Habla casi sin parar con la actitud de quien se sabe que cuenta de antemano con todas las respuestas. Ocupa él solo un sillón de dos plazas. La historia de Omar Bakri Fustok es la de un fanático salafista oriundo de Siria, de 54 años, que debió dejar el Reino Unido en 2005 en medio de un publicitado choque con el gobierno británico entre otras razones por sus elogios encendidos a los autores de los atentados del 11-S y por la posible implicación de varios de sus discípulos en las bombas terroristas de Londres de julio de aquel año. “Nosotros no hacemos distinciones entre civiles y no civiles, inocentes o culpables, sólo entre musulmanes y no creyentes. La vida de un no creyente no tiene valor, no tiene santidad”, llegó a decir Bakri por entonces.
Durante los Juegos Olímpicos pudimos ver muestras de discriminación hacia los participantes del Estado judío, pero también pudimos ver una muestra de auto-respeto por parte de una gimnasta estadounidense de origen judío.