Hasta hace poco, mi colega Nasrin Sotoudeh era la abogada a la que los defensores de los derechos humanos en Irán llamábamos cuando nuestro gobierno nos hostilizaba o encarcelaba. Lamentablemente, es ahora Nasrin quien está en la cárcel
Hasta hace poco, mi colega Nasrin Sotoudeh era la abogada a la que los defensores de los derechos humanos en Irán llamábamos cuando nuestro gobierno nos hostilizaba o encarcelaba. Lamentablemente, es ahora Nasrin quien está en la cárcel
Con fuertes críticas a la decisión del gobierno y el señalamiento político de que se trata de una medida «apresurada» y un «error» político, los partidos de la oposición reaccionaron frente al reconocimiento formal que hizo el Poder Ejecutivo del Estado palestino. En el mismo sentido, la comunidad israelí rechazó la decisión diciendo que los palestinos no contribuyen a la paz en Medio Oriente.
La soberanía no es un permiso para matar. Ningún Estado puede abdicar del deber de proteger a su pueblo de crímenes contra la humanidad y menos aun justificar la perpetración de semejantes crímenes por su parte. Cuando un Estado deja manifiestamente de dar dicha protección, la comunidad internacional más amplia tiene el deber de hacerlo adoptando medidas «colectivas, oportunas y decisivas» mediante el Consejo de Seguridad y conforme al capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas.
«Tenemos que subirnos al estribo de Brasil», ha dicho el presidente José Mujica sabedor de que el pequeño Uruguay no puede desentenderse de las consecuencias económicas que genera el gigante norteño a su alrededor. Pero desde la oposición se advierte que esa estrategia, sumada a otras cuestiones, tiene una importante contraindicación: está resquebrajando la tradicional política de Estado en materia de relaciones internacionales.