La postura de las fuerzas progresistas europeas a favor del programa nuclear de Irán, es otra muestra de su absurda postura de colocarse en la posición contraria a la de EEUU y de Israel de forma mecánica, al tiempo que luchan por desmantelar las centrales nucleares de su sus propios países. A los peligros que comporta el uso de esta energía, se añaden la emisión de radiactividad, así como la gestión de los residuos, que para desparecer necesitan miles de años.