España e Israel nunca podrán tener una relación normal, la característica de Estados que comparten intereses pero que han vivido historias distintas. España e Israel están abocadas a mantener una relación intensa y compleja porque compartimos una historia que es intensa y compleja. Es demasiado lo que nos une como para que podamos vivir de espaldas al otro, más aún cuando aún no hemos llegado a superar hechos y circunstancias que nos acompañan desde hace siglos…